Productores de maguey de distintos municipios, buscan alternativas para dar valor agregado a su cultivo, y mientras se resuelve la situación jurídica de la Denominación de Origen del Mezcal, trabajan en recuperar el mercado para la venta de ixtle, que es la fibra salida de las pencas de este agave que se destina a la industria textil, que además de prendas de vestir y blancos, también puede usarse para la fabricación de telas para asientos automotrices.

El gerente del Comité Sistema Producto Maguey-Mezcal, Enrique Bañuelos Rayas, refirió que la obtención de ixtle, es una actividad que ya se tenía hace tiempo, pero poco a poco se dejaron ir los mercados ganados y por lo pronto, están apuntadas al proyecto mujeres magueyeras de El Llano.

Resaltó que la explotación que se tiene ahora sigue siendo básicamente para la obtención de aguamiel y pulque, que sigue sin ser promovido como se pudiera, de ahí que el precio es muy barato y se vende principalmente en algunas esquinas en los accesos o salidas de la ciudad, a pesar de ser una bebida ancestral y artesanal.

La mayoría de estas plantaciones se encuentran en predios ejidales de uso común o en pequeñas parcelas y que “nos comenta la gente, hoy se enfrentan a dos circunstancias críticas, la primera es que los mercados demandan ixtle o fibra en buena cantidad y menor tiempo, pero la situación es que la mayoría de los que trabajan el maguey es gente de la tercera edad y sus fuerzas no son las mismas que hace años para explotar sus plantaciones como se necesita”.

Esto los ha llevado a solicitar la asistencia del Comité Estatal Sistema Producto Maguey-Mezcal y de la Sedrae para que se les apoye a implementar y con el uso de maquinaria y equipo, puedan hacer eficiente su actividad y obtener el ixtle en menor tiempo, lo que a su vez, permitiría ser una fuente alterna para la generación de empleo, particularmente para mujeres de las localidades donde hay magueyes y que son jefas de familia.

Por lo pronto, los que tienen plantaciones en los municipios de Aguascalientes, El Llano, Asientos, Tepezalá, Cosío y Rincón de Romos, se preparan para que pasada la temporada de frío, puedan aprovechar el maguey que ya está listo, y han encontrado que la extracción de fibra es otra de las opciones que les permitirían hacer negocio y dar valor agregado a su actividad.