Staff
Agencia Reforma

LONDRES, UK.-Carlos III fue oficialmente proclamado Rey del Reino Unido ayer, abriendo una nueva era en la historia de un país que se prepara para dar el último adiós a la fallecida Monarca Isabel II, su símbolo de estabilidad durante siete décadas.
En una solemne ceremonia televisada desde el Palacio de Saint James, el más antiguo en el país, el Consejo de Ascensión leyó la proclamación y posteriormente la firmó.
Dicho consejo incluyó a su hijo y heredero Guillermo, a su esposa y Reina Consorte Camila, y a la nueva Primera Ministra, Liz Truss.
Seis ex Primeros Ministros, Obispos y varios políticos presentes en el acto gritaron «Dios salve al Rey» cuando se aprobó el anuncio.
«Estoy profundamente consciente de esta gran herencia y de los deberes y las pesadas responsabilidades de la soberanía que ahora me han tocado», dijo Carlos.
«Me esforzaré por seguir el inspirador ejemplo que se me ha dado».
Su proclamación fue leída después al público desde un balcón del palacio, bajo el son de los trompeteros reales y en presencia de la Guardia Real, con su aparatosos sombreros de pelo de oso negro, así como un nutrido grupo de curiosos que presenció el evento en el exterior.
Una segunda proclamación tuvo lugar en el corazón financiero de Londres.
Representantes de su Gobierno local desfilaron ataviados con sus coloridos uniformes medievales.
Más tarde, el Parlamento juró lealtad al Rey durante una sesión excepcional.
Isabel II falleció el jueves con 96 años en su castillo escocés de Balmoral, conmocionando al Reino Unido y al mundo. Su funeral será llevado a cabo el día 19.