Cecilia de Santos Velasco
El Heraldo

La diputada federal por Aguascalientes, María Elena Pérez-Jaen Zermeño, informó ayer que interpuso una denuncia ante la Fiscalía General de la República en contra del Instituto de Salud del Bienestar (INSABI) por la desaparición de 650 respiradores y un millón de mascarillas KN95. El faltante fue detectado en revisión de la cuenta pública del ejercicio 2020 e implica un quebranto de casi mil millones de pesos.
De igual modo, la secretaria de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción acusó a la Auditoría Superior de la Federación como un ente omiso de sus obligaciones, porque no es el órgano fiscalizador que trabaja junto con la Cámara de Diputados, porque su titular David Colmenares no presenta las denuncias correspondientes en contra de los entes que presentan irregularidades mayúsculas.
Agregó que tras los presuntos actos de corrupción que se han detectado desde la ASF, lamentablemente no ha procedido a realizar las denuncias correspondientes al haber un mal ejercicio de los recursos, “la auditoría superior sólo anuncia los hallazgos, pero hasta ahí se queda, indebidamente”.
Al participar en la sesión mensual del Consejo Coordinador Empresarial en Aguascalientes que preside Raúl González Alonso, la diputada federal de Aguascalientes indicó que la unidad de inteligencia financiera, en su informe de resultados 2020, advirtieron que la pandemia generaría muchos actos de corrupción, lo cual se comprueba ahora que la Cámara de diputados revisa las cuentas públicas de ese año.

Pérez-Jaen Zermeño manifestó su incomprensión por los hechos de la ASF ya que protege a funcionarios de alto nivel, pues sólo reporta hallazgos, pero no continúa con las denuncias legales pertinentes.