Violeta Meléndez
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.-Aunque varios expertos han estimado que la probabilidad de que ocurran sismos de magnitud superior a 7 en México en el mismo día es muy baja, de hasta 0.0007 por ciento, el de ayer fue el tercero que ocurre un 19 de septiembre en 37 años.
En el periodo referido se han presentado 23 sismos de magnitud 7 o mayor, incluso de 8.2 en 2017, y el 19 de septiembre es la única fecha que se repite por tres.
A pesar de esta coincidencia, expertos de la UNAM y la Universidad de Guadalajara (UdeG) sostienen que los sismos son eventos aleatorios, impredecibles, donde no influyen factores ambientales, atmosféricos ni humanos, sino solamente la energía que necesita liberarse de las placas tectónicas.
«Es completamente aleatorio, este es un sismo grande, pero ocurren sismos todos los días de diferentes magnitudes, es un reflejo de que hay energía acumulada y en determinado tiempo se está liberando», explicó Rocío Castillo, investigadora del Departamento de Geografía del Centro de Ciencias Sociales y Humanidades, de la UdeG.
«Los sismos grandes ocurren de manera homogénea, no respetan Estados, no hay que confiarse ni hay que relajar las normas».
Ante el furor que causó en el País el sismo de ayer, la UNAM publicó en sus redes sociales que se trata de un fenómeno natural que no tiene una explicación o relación con algún otro evento o coyuntura, sino que se trata de la tectónica de placas.
Por su parte, la investigadora de la Universidad de Guadalajara recordó que debido a que gran parte del País es susceptible a sismos, sobre todo el litoral del Pacífico, y es necesario que se refuercen acciones preventivas, desde la planeación urbana, hasta las construcciones y se mejoren los simulacros.