Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La vacunación contra SARS-CoV-2 debe evitar que en otoño se registre una ola intensa de contagios, por lo que se ha propuesto que se extienda la aplicación de primeras dosis al mayor número de población posible y que se retrase, en la medida de lo razonable, la segunda dosis, indicó Samuel Ponce de León, coordinador de la Comisión Universitaria para la Atención del Covid-19.
“Esto permitirá tener una mayor cobertura con algún grado de inmunidad”, afirmó.
Según el experto, por sus características biológicas, el virus está mostrando una tendencia a tener un patrón de transmisión más eficiente en otoño-invierno.
“Tiene que ver con humedad, luminosidad y actitudes sociales”, agregó.
Sobre el regreso a clases presenciales, advirtió, que si no se tiene una inmunidad de grupo de más del 70 por ciento, se registrarán brotes importantes.
En tanto, Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, aseguró ayer en conferencia que el Gobierno estima concluir con la inmunización en el primer trimestre de 2022.
La fecha, precisó, se consideró desde la presentación inicial de la política de vacunación y se calculó con base en el conocimiento de la capacidad de aplicación de biológicos en México, y el gran reto de logística que implica.
Asimismo, se tomo en cuenta el supuesto sobre la velocidad a la que fluirían las vacunas desde su punto de fabricación hasta su utilización en México; proceso que está determinado por las farmacéuticas.
Aclaró que aunque en los contratos están establecidas las cantidades generales, en éstos existen cláusulas respecto sobre posibles retrasos.
“En junio vamos a estar teniendo cerca de 24 millones de dosis; la velocidad va a ir aumentando y esto es lo que nos permite sostener que vamos a tener estos tiempos de vacunación”.