Noé García Gómez

En política hay muchas estratagemas para conservar el poder o “sosiegar” adversarios. Como la de generar caos para volverse necesario, agravar un conflicto menor para proponerse como mediador o el de crear un problema para después tener la solución de resolverlo.

Pareciera que así ocurre particularmente en este sexenio. Primero con el desabasto de la gasolina, después con los medicamentos, en época del Covid19 el vender el equipo médico a Chima, para acusar a las anteriores administraciones de desabasto y luego comprarlo al mismo país que se lo vendiste encabezando puentes aéreos, dando la imagen de respuesta rápida.

Esta semana ocurrió con; el anuncio de convertir al INEGI en policía fiscal,  la solicitud de donaciones “voluntarias” a los investigadores acreedores del Sistema Nacional de Investigación del Conacyt y el anuncio de la desaparición del FIDECINE.

Pero vamos por partes

I.-El 17 mayo el dirigente interino de MORENA  Alfonso Ramírez Cuéllar, emitió un comunicado donde establecía la intención de su partido para entre otras cosas, otorgar facultades constitucionales al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para que pudiera “entrar, sin ningún impedimento legal, a revisar el patrimonio inmobiliario y financiero de todas las personas”. Además que dicho instituto “también debería tener acceso a las cuentas del Servicio de Administración Tributaria y a toda la información financiera y bursátil de las personas; y cada dos años (INEGI) debe de dar cuenta de los resultados que arroja la totalidad de los activos con los que cuenta cada mexicano”.

Dicha propuesta desató una serie de cuestionamientos de la sociedad y de expertos, la pretensión de querer convertir a una institución técnica en materia de estadísticas y geografía en policía fiscal, no agrado; fue tan amplio y rápido el rechazo que legisladores de su mismo partido y el propio presidente salieron a desautorizar dicha propuesta. Quedando como “redentores” de la institución.

II.-El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) pidió a los miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) una “donación voluntaria” para ayudar en las necesidades más urgentes del sistema de salud ante la pandemia del COVID-19. Argumentando que “podría representar una ayuda significativa a las necesidades más urgentes del sistema de salud” consistente en la aportación de uno, dos o tres meses del estímulo que reciben las y los investigadores.

Lo anterior desato que Investigadores de distintas universidades del país que forman parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) calificaran de “chantaje” y “extorsión”; es de destacar que en la campaña presidencial una de las banderas del entonces candidato presidencial López Obrador era fortalecer a la ciencia y la investigación. Ante la reacción, unos días después las autoridades de dicha institución retiraron la propuesta.

III.- El último caso fue la iniciativa de ley propuesta por Dolores Padierna para la desaparición del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (FIDECINE), lo que desató una rápida reacción de figuras artísticas y cinematógrafos. Cabe recordar que importantes figuras del medio artístico, la cultura y las artes expresaron abiertamente el apoyo a Andrés Manuel en el proceso electoral, lo que les desconcertó dicha iniciativa, por lo que figuras de la talla de Guillermo del Toro, Iñárritu y Cuarón ganadores de Oscar´s alzaron la voz y exigieron retirar dicha pretensión. Por lo que Mario Delgado se retractó y vendió como aliado de dicho sector.

Los tres anteriores sucesos no son casualidades o ingenuidades, en esos niveles de la política, todo tiene una intencionalidad, y la que se infiere en estos casos, es una muy perversa, cada quien podrá sacar sus conclusiones, la que yo tengo es mandar un mensaje a varios sectores que estamos en manos de una mayoría peligrosamente aplastante.