Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

La primera ministra de Finlandia se sometió a una prueba de drogas que dio un resultado negativo, según informaron fuentes gubernamentales… (bbc.com).

Comentario:

Al revelarse un video en el que Sanna Marín, primera ministra de Finlandia, se muestra bailando alocadamente en una fiesta, miembros de la oposición la criticaron duramente. Lo cual generó el debate: ¿El responsable de un gobierno tiene derecho a las fiestas y al alcohol en su tiempo privado? O bien, ¿en realidad no hay tiempo privado y se debe estar en permanente vigilancia?

De regreso en la oficina, la primera ministra Marín no desmintió el contenido del video, sino lo justificó diciendo que fue en su tiempo libre de fin de semana, que no existían reuniones de gobierno programadas y que tenía derecho a disfrutar con sus amigos, como cualquier persona de su edad. Cabe mencionar que Marín, al asumir el cargo en 2019, fue el o la gobernante más joven del mundo. Ese puesto se lo acaba de quitar Gabriel Boric de Chile al convertirse en presidente. Aun así, Marín es muy joven. Asistir a fiestas, ¿no es propio de la juventud?

De hecho, Boris Johnson, primer ministro de la Gran Bretaña, con bastantes más años, también fue criticado por asistir a fiestas, lo que más tarde provocó que renunciara al cargo y que se encuentre esperando a su sucesor. En este caso, la fiesta fue criticada porque había sido realizada durante la reclusión de la pandemia. ¿Cómo asistir a fiestas cuando pedía a los ciudadanos no salir en lo posible de sus casas?

Ahora ya no hay tanto problema por el COVID, así que tal vez irse de fiesta no sea tan malo, ¿o sí? La imagen que proyectó el video mostraba a Marín un tanto perdida, pero ella declaró que no había consumido drogas, sino sólo alcohol. Incluso se mandó a hacer una prueba de drogas, de la cual salió negativa. Entonces, ¿fiestas sí o fiestas no?

De momento Finlandia está en una situación delicada debido a la larga frontera que comparte con Rusia. Vladimir Putin invadió Ucrania para, entre otras cosas, prevenir que Ucrania se integrara a la OTAN. Finlandia no pertenece a la OTAN, pero al ver cómo los europeos han dejado sola a Ucrania, decidió solicitar su ingreso a la organización. ¿Sería irreal pensar que Rusia también podría invadir Finlandia? Quizá no sea probable, pero ¿no debería estar en alerta la primera ministra? Putin no es de confiar, además que existen rumores de que está enfermo de cáncer y Alzheimer. Podría pelearse con más países sólo para pasar a la historia como líder militar. Ciertamente es una suposición, pero de invadir, ¿no lo haría en fin de semana cuando la primera ministra se encuentra perdida en el alcohol?

Además de que existen otro tipo de crisis: inundaciones, autopistas cerradas, incendios, tiroteos, etc. ¿Qué va a hacer si su liderazgo se requiere un sábado por la noche? Podrá parecer injusto, pero cuando se postuló a un puesto público ella debió haber sabido que iba a ser observada de cerca. Ella es el actual conductor designado de Finlandia. ¡Se tendría que aguantar las ganas de emborracharse!

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com