Pide la Unión Nacional de Organizaciones Sociales para la Prevención del Suicidio a los diputados locales no echar en saco roto la iniciativa Salud Mental y Bienestar Psicosocial para el Estado de Aguascalientes que plantearon hace un par de años ante el aumento en los casos en el estado en lo que va de este año 2020 y que seguramente se habrá de superar la cifra con respecto al año pasado.
Al respecto el presidente de dicha agrupación, Nefi Jacob Campos Muñoz, comentó que desde hace tiempo las distintas organizaciones sociales han intentando cabildear este tema con algunos legisladores, sin embargo les ha resultado un poco difícil, aunque creen que esto es más por falta de conocimiento de los diputados.
Por lo anterior, dijo que la idea es generar algunos foros a fin de ilustrar a los legisladores locales, los cuales no tienen que ser especialistas en la materia, “pero creemos que si les ilustramos la necesidad de generar una iniciativa de Salud Mental específicamente y no basándose sólo en lo que en la Ley de Salud viene, pues esto permitirá mayor desarrollo en la parte emocional o psicológica, no solamente es parte de la salud pues hay muchos otros elementos que están fuera de ello, por ejemplo el desarrollo personal no tiene que ver con una enfermedad”.
Recordó que recientemente en el Senado acaban de aprobarse algunas reformas en la Ley Nacional de Salud donde ya se incorporó el tema del suicidio dentro de las prioridades a nivel de toda la República Mexicana, lo cual irá bajando a las correspondientes legislaturas locales, lo que las organizaciones califican como un logro importante tras haber sido consideradas algunas aportaciones que hicieron, con lo que queda asentado que éste es un problema de salud pública, por lo que en adelante corresponde a la Secretaría de Salud a través de sus dependencias el poder hacer acciones preventivas y de atención e intervención para el tema del suicidio.
Apuntó que una vez reconocido el suicidio dentro de la Ley Federal de Salud, permite que se pueda ayudar a las personas con una perspectiva diferente mediante un tratamiento rigurosamente multidisciplinario donde la parte de medicamentos específicos conjuntamente con la terapia psicológica y una alimentación balanceada, pueden ayudar en dicha enfermedad y no solamente una plática o una recriminación o un prejuicio ante las cosas.