Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Debido a que la inflación en México no cede y continúa en niveles récord, el Banco de México (Banxico) aprobará el próximo mes su segunda alza consecutiva de 75 puntos base para dejar su tasa en 8.50 por ciento, anticipan analistas.
En la primera quincena de este mes, la inflación general del País se ubicó en 8.16 por ciento a tasa anual, su mayor nivel en los últimos 21 años y 6 meses, reveló el Inegi.
«Los datos de inflación en México han estado sorprendiendo al mercado al alza, se han ubicado por arriba de lo que usualmente resulta para ese periodo en los últimos años.
«En este contexto, podemos decir que la inflación está bastante más presionada de lo que nos gustaría», dijo Adrián Muñiz, subdirector de Análisis Económico de Vector Casa de Bolsa.
Frente a ello, es fundamental que se continúe elevando la tasa de referencia y que sea en esa proporción, porque el mismo banco central lo anticipó en la minuta de su última reunión, sostuvo.
«El banco central dijo que si la inflación continúa presionada iba a hacer un ajuste similar, y similar es de 75 puntos base y con el dato (del viernes), considero que la inflación está presionada», declaró.
Alejandro Saldaña, economista en jefe del Banco Ve Por Más, coincidió en que hay una alta probabilidad de que se mantenga el ritmo de alza de 75 puntos base a la tasa de Banxico, debido a que la inflación no ha mostrado una desaceleración.
Los analistas consultados por Citibanamex en su última encuesta de perspectivas, también anticipan UN segundo incremento de 75 puntos base en la reunión de política monetaria del 11 de agosto.
En junio pasado, la Junta de Gobierno de Banxico aprobó un alza de 75 puntos base, la primera de esa magnitud desde 2008, año en que inició la aplicación de su política a través de la tasa de interés.
Para controlar la inflación, Banxico toma una serie de medidas y la más conocida es hacer cambios a su tasa de referencia, es decir, la tasa de interés que cobra por prestar dinero a instituciones financieras y puede mantenerla igual, bajarla o incrementarla.
En el contexto actual, Saldaña consideró es poco probable que apruebe un aumento de 50 puntos base, porque se ejercerían presiones en el tipo de cambio que encarecerían el costo de las exportaciones, lo que a su vez tendría un efecto adicional sobre la inflación.
«Y si hubiéramos visto una inflación muy lejana en la primera quincena de julio, podría requerir un apretamiento mayor del Banco de México (de 100 puntos base), pero como no fue el caso, no lo tenemos como el escenario más probable», comentó.
Para Muñiz, un incremento de 100 puntos base, no parece viable en parte porque la Reserva Federal (Fed, banco central de Estados Unidos) recientemente aprobó un alza de 75 puntos base, por lo que hay espacio para no elevarla más allá de esta proporción.
«(Además), cuando empiezas una dinámica de ajustes, los mercados van incorporando tus decisiones y potencialmente pueden llegar a presionar al banco central y no creo que le vaya a gustar la idea de presión de aumentos de 100 puntos base.
«Si ya con el ajuste de 75 puntos vas a estar en terreno restrictivo en términos monetarios y eso empezará a traer un poco más de efectos en el crecimiento económico, no te gustará llegar muy rápido a esa zona y superarla», señaló.