Isabella González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La oficina en México de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) prevé un aumento, mayor al que ya se tiene contemplado, en las solicitudes de refugio en el país, luego de que Estados Unidos apretara sus controles para otorgar asilo.
En entrevista, el Oficial de Protección de ACNUR en México, Josep Herreros, recordó que antes de que esto ocurriera, el número de solicitudes de refugio representaba una carga importante para la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
“Lo que prevemos es que va a seguir habiendo un aumento de personas que piden refugio en México”, señaló.
“En la medida que se restrinja el derecho de solicitarlo en Estados Unidos, aumentará el número de solicitudes en México”.
Explicó que un número importante de centroamericanos que transitan por México requieren protección internacional.
Por ejemplo en México, destacó Herreros, durante todo el 2018 se presentaron 29 mil 600 solicitudes de refugio a la Comar, en tanto, durante el primer semestre del año se registraron más 31 mil.
Cuestionado sobre la actuación del Gobierno de México en los últimos 45 días –plazo que dio Estados Unidos para mitigar el tránsito de migrantes–, Herreros afirmó que a la ACNUR le preocupa el aumento de las cifras de retorno y la detención de extranjeros en el país.
“Hay un dato objetivo: hubo un aumento de retorno y de detención de personas en situación irregular”, manifestó.
“Hay muchas personas que necesitan protección, incluso en México, y tienen derecho a asilo justo y eficiente”.
En junio, las autoridades mexicanas detuvieron a 29 mil 153 migrantes, es decir prácticamente mil al día, y en ese mismo mes, deportó a sus países de origen a 21 mil 912 extranjeros.
“Con el incremento de gente detenida, por el aumento de población que hay en estaciones migratorias, vemos que hay limitaciones de comunicación de las personas con la Comar”, indicó.
“ACNUR siempre ha dicho que es urgente, ya con el flujo actual, mejorar la capacidad y los procedimientos en Comar”.
Por otro lado, advirtió que a la agencia le preocupan los migrantes devueltos por Estados Unidos a ciudades fronterizas de México para esperar una respuesta a su solicitud de asilo, que según cifras del Instituto Nacional de Migración suman ya más 20 mil personas.
“Nos preocupa que los estén retornando a ciudades peligrosas y que no tengan documentación para acceder a sus derechos, como de trabajo y salud”, expuso.
“En general las ciudades de la frontera norte tienen alta tasa de criminalidad”.
Herreros reiteró que se requiere una solución integral y regional, un plan migratorio que ayude a una mejor gestión en particular de los asilos y los refugios.
“Pensamos que se debe fortalecer la capacidad en todos los países, e implementarse y fortalecerse medidas como el Plan de Desarrollo Integral”, agregó.