Saraí Cervantes
Agencia Reforma

CUIUDAD DE MÉXICO.-La entrada en vigor de la NOM-247-SE-2021, que regulará la venta de inmuebles, omitió contemplar a la vivienda usada, lo que provocará cambios en los contratos de adhesión, prevén participantes del sector.
Fernando Rodríguez Bustamante, presidente del Grupo Inmobiliario Zona Poniente (GIZP) de la CDMX, explicó que en los contratos de adhesión de vivienda usada será difícil que un comprador no opine sobre las condiciones del inmueble, ya que eso dependerá de las características en que se encuentre.
Por ello considera que esta situación puede traer problemas con la Profeco.
«Este órgano no va a permitir modificar ni una coma y nos vamos a encontrar en una situación en la que vendemos o le pedimos al comprador que se ajuste al contrato de adhesión existente. Eso pone el riesgo de que la propiedad en cuestión no se venda», enfatizó.
Aunque en la NOM se pide que cuando sea vivienda usada se informe de manera clara y precisa al comprador, en los contratos se dejó fuera el tema, dijo.
Andrés Errejón, CEO de Wiggot, coincidió en que la omisión en materia de los contratos de adhesión podría generar problemas para vender viviendas usadas, pues la ley obliga a respetar los precios, las garantías, y que se cumpla con la información establecida.
De enero a septiembre de 2021 se vendieron 150 mil 391 viviendas usadas, 20.9 por ciento más que en igual periodo de 2020, según datos de la Comisión Nacional de Vivienda.
«Son de las partes que no han quedado claras de la nueva norma. Sin embargo, con la nueva Norma se pueden mejorar los contratos de la vivienda nueva, y eso ayudaría a que si hay una comercialización posterior sea más fidedigna», explicó.
Recalcó que este es el primer paso de un proceso extenso, sin embargo enfatizó que la nueva Norma da muchas garantías a la industria y da protección al cliente final dado que ahora se dará mejor calidad a la información sobre las propiedades que se venden.
«Esto era un factor que también retrasaba muchos procesos de comercialización que en promedio se efectuaban entre 4 y 5 y que ahora se podrían reducirse a 2 meses. Además, la norma profesionalizará no solo la venta de inmuebles sino a los desarrolladores que se dedican a este oficio», puntualizó.

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