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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Fondo Monetario Internacional (FMI) subió sus previsiones de crecimiento económico para México y Brasil en 2022, en un contexto de inflación galopante y a contracorriente de las principales economías, que pierden fuerza.
El organismo estimó que México crecería 2.4 por ciento este año, 0.4 puntos porcentuales más respecto a su proyección previa, mientras que para Brasil prevé que sea de 1.7 por ciento, es decir, un aumento de 0.9 puntos porcentuales en comparación con los pronósticos de abril.
De acuerdo con el reporte Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés) de julio, el FMI recortó fuertemente las expectativas para la economía mexicana en 2023, ya que pasó de una estimación de 2.5 a 1.2 por ciento.
Brasil crecerá también menos de lo pronosticado: 1.1 por ciento, que representa 0.3 puntos porcentuales por debajo de lo proyectado hace tan solo tres meses.
La principal preocupación del informe es la fuerte inflación, de la que no se salvan el uno ni el otro.
En junio, la inflación llegó a 11.89 por ciento en Brasil, y en México a 7.99 por ciento, el nivel más alto en dos décadas en un país muy golpeado por la pandemia.
Los precios se disparan, además de por la contienda bélica entre Ucrania y Rusia, por los problemas de las cadenas globales de suministro y una depreciación del peso frente al dólar.
Perspectivas para AL
Para América Latina y el Caribe, en su conjunto, el FMI elevó hasta 3 por ciento su perspectiva de crecimiento, o sea una revisión al alza de 0.5 puntos porcentuales «como resultado de una recuperación más fuerte en las grandes economías».
En 2023, la región debería crecer 2 por ciento, esto es 0.5 puntos porcentuales menos en comparación con las previsiones de abril.
¿Y la economía mundial?
Por otra parte, el FMI dijo que el crecimiento del PIB real mundial se desacelerará a 3.2 por ciento en 2022, desde el pronóstico de 3.6 por ciento de abril.
Agregó que el PIB global se contrajo en el segundo trimestre debido a las recesiones en China y Rusia.
El FMI recortó su pronóstico de crecimiento para 2023 a 2.9 por ciento, desde la estimación de abril de 3.6 por ciento.
El crecimiento mundial había repuntado en 2021 a 6.1 por ciento después de que la pandemia de Covid-19 aplastara la producción mundial en el año anterior con una contracción de 3.1 por ciento.
«La perspectiva se ha oscurecido significativamente desde abril. El mundo pronto podría estar al borde de una recesión global, solo dos años después de la última», dijo el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, en un comunicado.