Luis Pablo Segundo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La carencia de los nombramientos para comisionados en el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) obedece a que el presidente Andrés Manuel López Obrador quiere un control político de las instituciones y de los agentes regulados, de acuerdo a expertos del sector.
«El Presidente desconfía de los órganos autónomos, quisiera tener un control sobre estas instituciones y que el Gobierno regule los sectores», afirmó Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi).
Explicó que en el sector de energía el primer mandatario ya logró su objetivo de control; ahora pretende que lo mismo suceda con el sector de telecomunicaciones e incluso el de competencia económica.
«Controlar de forma discrecional y política, él no cree en una regulación sólo técnica, él cree que eso es tecnócrata, que es un resabio del neoliberalismo y por eso desconfía, pero es por desconocimiento», acusó Bravo.
A fin de contar con las comisionadas, fue el propio regulador quien en días pasados levantó una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia (SCJN).
El pasado miércoles, la Corte admitió la demanda y dio un plazo máximo de 30 días hábiles para contestarle al IFT.
Además agregó que el poco interés que tiene el presidente de México por conservar a los organismos autónomos como la Comisión Federal de Competencia Económica, la Comisión Reguladora de Energía y el mismo IFT, se demuestra a través de los ajustes presupuestales durante los últimos años.
Por su parte, Gabriel Székely, director general de Asociación Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), sostuvo que los nombramientos no se dan porque existen muchos intereses técnicos de por medio.
Sostuvo que los perfiles de los candidatos deben ser expertos en temas de política pública, ingeniería, tecnología, economía, temas legales y regulatorios.
«Realmente es muy complejo y formar gente que esté solo un par de años; y luego se vayan por que hay un cambio de gobierno, no es una buena inversión para el Estado Mexicano», dijo.
Añadió que, tanto para empresas como para la propia industria, los elementos que deben estar dentro del IFT debería tomar decisiones acertadas y argumentadas, y no solo «estén justificando su existencia».