Antonio Baranda
Agencia Reforma

ACAPULCO, Guerrero.-En medio del repunte de la inflación, que llegó a 7.88 por ciento anual en la primera quincena de junio, el Presidente Andrés Manuel López Obrador presumió ayer que el país está avanzando y que incluso «ya tenemos de nuevo el crecimiento que teníamos».
Ante pobladores de este municipio, durante la inauguración de un libramiento, afirmó que se levantó la economía gracias a las remesas y a los recursos que el Gobierno «metió abajo».
«Con lo que le metimos abajo de recursos públicos y con las remesas levantamos la economía y, ahora, ya tenemos de nuevo el crecimiento que teníamos o lo que nos caíamos ya lo recuperamos en cuanto a crecimiento económico», sostuvo.
«Pero lo más importante es que ya tenemos más empleos que los que se tenían antes de la pandemia. Más de 21 millones de trabajadores están inscritos en el Seguro Social, nunca se había tenido esa cantidad de trabajadores».
No tardó quien, entre un público mayoritariamente simpatizante, levantó la ceja cuando el Presidente sostuvo que el país se está recuperando.
«Pero todo sube, todo está al triple, están muy alta la gasolinas, todo sube», gritó una señora entre los asistentes, delante de una lona en la que se pide ayuda por la inundación de una colonia del puerto.
«Todo está caro», agregó detrás de una valla metálica, lejos de donde López Obrador pronuncia un discurso de 40 minutos en los que habla desde la pandemia hasta la publicación de una fotografía de su hijo menor.
«Cállate», le dice otra mujer mientras decenas de personas que fueron llevadas al acto para apoyar al Presidente lanzan gritos al tabasqueño y le aplauden cuando éste explica su fórmula contra todos los males: la pandemia, la inflación, la crisis energética.
López Obrador pinta un escenario favorable para México gracias a que el Gobierno actuó, dijo, acertadamente y no siguió fórmulas del pasado como rescatar a «los arriba», condonar los impuestos o abandonar las refinerías.
Saca de su repertorio de frases repetitivas la de «váyanse al carajo», ahora dirigida a quienes, según él, estaban a favor de proteger a «los de arriba» en medio de la pandemia, para beneficiar a «los de abajo».
«Algo así querían. Dije ‘no, no vamos a endeudar al país, vamos a cambiar la estrategia, vamos a ayudar abajo’. Nada de arriba para abajo, que si llueve fuerte arriba gotea abajo. Váyanse al carajo con ese cuento. La riqueza no es contagiosa, no es permeable», aseveró.

‘Le atinamos’
El Presidente se jactó además de haberle «atinado» con su estrategia energética y la multimillonaria inversión del Gobierno en refinerías, al considerar que la transición al uso de energías limpias «va a tardar».
«En el caso de los combustibles se pensó ‘ya vienen las baterías, para qué el petróleo’, y nosotros ahí le atinamos porque dijimos ‘no, va a tardar’, y se invirtió en las refinerías», aseveró.
«Por eso es la crisis ahora de los precios altos del petróleo, porque se abandonaron las refinerías con lo mismo: la idea que ya no se iba a necesitar el petróleo, que ya todo iba a ser eléctrico».
López Obrador destacó que la refinería Deer Park, en Texas, le costó al Gobierno federal 600 millones de dólares y, de enero a la fecha, ya generó utilidades por 450 millones de dólares.
«Lo que está faltando en el mundo es capacidad de refinación, entonces nosotros también empezamos desde los primeros días a construir una nueva refinería en Dos Bocas, Paraíso, Tabasco».
Acompañado de la Gobernadora de Guerrero, la morenista Evelyn Salgado, recalcó que el próximo año el país dejará de comprar gasolinas en el extranjero, pues todo se va producir en México.
Para llegar a esa meta, repitió, el 1 de julio va inaugurar la «fase de pruebas» de la nueva refinería de Dos Bocas, y después se pondrán en operación dos plantas coquizadoras en Tula y Salina Cruz.

Queja por internet
López Obrador se quejó de la falta de señal de internet en la región de la Montaña de Guerrero, donde el sábado realizó un recorrido de más de 10 horas.
Dijo que no tuvo señal durante todo el día, por lo que se vio en la necesidad de subir sus mensajes a redes sociales hasta la noche, cuando salió de la región.
«Empezamos en Tlapa y terminamos en Marquelia, pero hasta San Marcos hubo señal, pudimos subir nuestros mensajes desde que salimos de Tlapa hasta las 10 de la noche, en San Marcos», se quejó.
‘Todo el día de la Montaña y la Costa Chica sin internet, es como se dice en mi tierra, y aquí también se podría decir: ‘no es pozole, primo hermano’, no son tamalitos de chipilín, diríamos allá».