La pandemia por COVID-19 y sus prolongados periodos de confinamiento, han causado estragos en la salud de los menores de edad, enfrentando sintomatologías depresivas y de ansiedad que deben ser atendidas por profesionales de la salud. Francisco Cabrera, director del área de salud mental y contra las adicciones del ISSEA, pidió a los padres de familia no dejar pasar desapercibido un cambio de conducta inusual entre los infantes.
El especialista detalló que tan sólo desde el pasado mes de abril cuando se habilitó la línea telefónica del programa Vive, en el cual se asiste a niñas, niños y adolescentes sobre padecimientos mentales, hasta el corte del pasado mes, se habían recibido 107 llamadas de apoyo y seguimiento psicológico.
Agregó que al igual que los padecimientos que suelen enfrentar en gran medida las personas adultas, los menores han comenzado a enfrentar problemas de ansiedad y depresión, derivados de la elevada carga emocional que ha significado para ellos el tener que enfrentar las medidas sanitarias y el confinamiento por la mortal pandemia.
Francisco Cabrera indicó que en lo que va del año se han atendido 3 mil 721 llamadas de apoyo psicológico en total. Aún cuando en Aguascalientes se han registrado alrededor de 70 autoinmolaciones, las cifras registran un decremento desde 2018 a la fecha en dichos casos, comparativamente hablando hasta el mes de mayo.
“De manera institucional y de la mano del DIF se trabaja actualmente en la red de psicólogos clínicos orientados en la atención con problemas de salud mental en escolares. Actualmente se trabaja con estudiantes de bachilleratos y secundaria. Estaríamos agregando a las escuelas para mitigar los efectos psicológicos ocasionados por la pandemia”, expresó.