Jorge Cano 
Agencia Reforma

CDMX.- El SAT apretó a los contribuyentes con una lluvia de auditorías y obtuvo lo que quería: más dinero.

De enero a septiembre de 2020, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) recaudó 417 mil millones de pesos a través de auditorías, 136 por ciento real más que en el mismo lapso de 2019 y el mayor monto registrado para un periodo similar, según datos de la Secretaría de Hacienda (SHCP).

Se trata de auditorías que hace el fisco sin necesidad de judicialización, es decir, sin “pelear” con el contribuyente ante alguna instancia judicial.

Este monto equivale a la mitad del gasto que han hecho hasta septiembre todas las secretarías y dependencias federales o bien, es equivalente al presupuesto total planeado para el próximo año para la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

Según explica Hacienda en su último reporte, el avance en esta recaudación es resultado de realizar más actos de fiscalización y la mejora en la efectividad de cada uno de éstos.

Sólo en el periodo referido hizo 60 mil 617 actos, un crecimiento de 26.4 por ciento.

Al interior de estos actos destacan los procedimientos masivos o sectoriales, en los que el fisco manda cartas de forma masiva para revisar ejercicios fiscales, explicó Guillermo Mendieta, miembro de la Comisión de Auditoría del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM).

Esto le ha permitido al fisco lograr una mayor rentabilidad de la fiscalización, pues en 2019, por cada peso invertido en auditorías obtuvo 84.9 pesos, mientras que en lo que va de 2020 ha obtenido 153.8 pesos.

“La autoridad está mandando cartas de forma masiva a todos los contribuyentes para revisar los últimos 5 ejercicios fiscales, incluso para empresas que tienen menos de un año de haberse constituido”, aseguró Mendieta.

Al incrementar la cantidad de acercamientos con los contribuyentes, explicó, aumentan las probabilidades de encontrar discrepancias, aunque sean pequeñas. Así el fisco genera una mayor percepción de riesgo ante la que los contribuyentes aceptan regularizar su situación y pagar.

La mayor fiscalización y eficiencia se refleja en la duración de reuniones en las oficinas del SAT, pues según el especialista, las reuniones entre contribuyentes y el fisco son también más cortas. Antes las reuniones duraban una hora en promedio, ahora duran 25 minutos.

De los 417 mil millones recuperados en auditorías, 254 mil millones se realizaron mediante cobros en efectivo y 163 mil millones se consideraron ingresos virtuales, es decir, recursos que los contribuyentes ya no podrán solicitar como devoluciones, compensaciones o pérdidas fiscales, lo que incrementa la recaudación.

La actual Administración apuesta a mejorar la eficiencia recaudatoria para evitar la caída de los ingresos públicos.

El total cobrado se registra como parte de los ingresos públicos para cubrir el presupuesto, sin que estos tengan un fin especifico.