Edgar Contreras
Agencia Reforma

CDMX.- Mientras Cruz Azul alista la demanda por su partida sin consentimiento del club, Rodrigo Huescas ya porta la playera del Copenhague y hasta mandó un mensaje a la afición del equipo danés.
La Máquina informó ayer que emprenderá acciones legales contra el representante y quienes resulten responsables de una salida que no fue de mutuo acuerdo.
El culebrón por la salida del futbolista tiene historia detrás. Por razones aún no comprendidas, la anterior directiva estableció una cláusula de rescisión bajísima para un jugador con la proyección de Huescas, que ronda los dos millones de dólares.
Esa suma fue una auténtica ganga para cualquier equipo, por lo que el equipo de representación comandado por Santiago Arbide movió los hilos para colocar a Huescas en el extranjero y, de acuerdo con un informante enterado del caso, obtener así una jugosa comisión sin mucho esfuerzo.
Mientras Cruz Azul pugnaba por renovar el contrato de Huescas para así establecer una cláusula de rescisión más alta que le diera ganancias significativas al club, los agentes convencían al futbolista de salir, aprovechando el reglamento de la FIFA que establece que si un jugador no tiene contrato con su actual club a seis meses de la finalización del vínculo, entonces puede negociar con otro postor.
Por lo pronto, el futbolista ya arribó a Dinamarca para concluir los detalles de su contrato.
«Hola, aficionados del Copenhague, mi nombre es Rodrigo Huescas y estoy muy contento de poder estar acá y muy feliz de poder jugar en el Parken. ¡Abrazo fuerte, ahí nos vemos pronto!», expresó el jugador en Instagram.