Silvia Olvera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Una línea ferroviaria sin costuras y cerca de 35 mil kilómetros de recorrido desde y hacia Canadá, Estados Unidos y México, está en espera de ser aprobada por la Junta de Transporte Terrestre de Estados Unidos (STB, por sus siglas en inglés).

Se trata del resultado de una propuesta de compra no solicitada que hizo Canadian National (CN) a Kansas City Southern (KSC), que de aprobarse por las autoridades competentes, se convertiría en la línea ferroviaria de carga más grande de Norteamérica, incluso del continente.

Inicialmente KCS había aceptado la propuesta, también no solicitada que Canadian Pacific Railway (CP) realizó el 21 de marzo por un monto de 25 mil millones de dólares, a la cual dio luz verde.

Pero un mes después, el 20 de abril Canadian National presentó una propuesta superior, por 33 mil 600 millones de dólares, a la cual, tras unas semanas de análisis KCS aceptó, y como indemnización tuvo que pagar 700 millones de dólares a Canadian Pacific Railway.

Durante el proceso para convencer a KCS de fusionarse, tanto CN como CP presentaron sus argumentos de porqué cada una de las ferroviarias era la mejor opción para llevar a cabo esta operación.

Finalmente el 14 de mayo pasado KCS opta por CN, con el pago respectivo de indemnización a CP.

Después de consultar con los asesores legales y financieros de la compañía, la junta directiva de KCS determinó que la propuesta revisada de CN constituye una “Propuesta Superior” a la presentada por Canadian Pacific Railway Limited, dijo Kansas City Southern mediante un comunicado de prensa.

Desde esa fecha están en espera de que STB autorice esta fusión, pero al mismo tiempo KCS y CN diariamente muestran las cartas de apoyo de clientes de los tres países, proveedores sindicatos, alcaldes y gobernadores, que para el lunes 28 de junio pasado, ya sumaban poco más de mil 650.

De avanzar en este proceso se crearía la red ferroviaria de carga más grande del continente americano con una extensión de 35 mil 483 kilómetros, incluyendo los 4 mil 283 que integran la operación de Kansas City Southern de México (KCSM), filial de la estadounidense KCS.

Robert Pace, presidente de la junta directiva de Canadian National, describió que la combinación con Kansas City Southern, creará lo que será el principal ferrocarril del siglo XXI, en una ruta exprés que conectará a los tres países con un sólo operador.

“La combinación CNKCS es la solución adecuada para darle vida al T-MEC de una manera significativa”, destacó Robert Pace.

De lograr los permisos para su fusión este tren sin costuras daría mayor conexión y nuevas opciones de destinos, elevaría el Comercio en la región, acoraría tiempos de entrega de mercancías, reduciría tráfico de camiones y de emisiones al medio ambiente.