La Asociación de Hoteles y Moteles de Aguascalientes tiene detectados en el estado más de trescientos espacios en oferta a través de la plataforma Airbnb y exige a las autoridades correspondientes “meter en cintura” a esta organización y frenar la competencia desleal que representa para el sector.
Su presidente, Francisco Javier Mendoza, advirtió que alquilar este tipo de hospedaje conlleva riesgos para el usuario, pues son albergues clandestinos sin registro ni seguro de responsabilidad civil, sin garantías de seguridad ni de respeto a las reservaciones hechas.
La única aparente ventaja es que son más económicos, sin embargo lo barato puede salir caro, agregó.
Además, dijo, quienes ofrecen estos espacios para hospedaje no cobran el Impuesto Sobre la Prestación de Servicios de Hospedaje y por lo tanto no lo declaran, de tal manera que los dueños de más de 300 cuartos, departamentos y casas en la entidad están eludiendo en este momento una obligación prevista para la actividad que están realizando.
En ese sentido dijo que en Aguascalientes lo que se recauda por dicho impuesto se destina a la promoción permanente del estado en el país y fuera de éste, para atraer visitantes de acuerdo a la temporada.
Indirectamente en esa promoción y viajes que se hacen para promover el destino, se están viendo beneficiados las personas que carecen de permisos y protección que deben contar para ofrecer el servicio.
El tema se está dando en todo el país y de hecho en la Ciudad de México se ha empezado ya a actuar en consecuencia, por lo que demando que autoridades competentes como Finanzas, Profeco, Turismo y todas las necesarias intervengan y pongan orden, indicó.
Francisco Javier Mendoza consideró que la competencia en cualquier sector debe ser bienvenida porque incentiva a mejoras, pero sólo cuando se da en igualdad de circunstancias y Airbnb es desleal.
Recordó que independientemente de la categoría que tengan, los hoteles ofrecen un mínimo de seguridad, cuentan con reglamento de hotel, tienen empleados en el marco legal y cumplen una serie de requisitos para poder funcionar, mientras que el modelo Airbnb está dejando de lado todo ello.