Aguascalientes atraviesa una situación crítica ante el aumento de desapariciones. Javier Espinosa Granados, integrante de la Unión y la Red Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, informó que este año se han registrado 154 nuevos casos, los cuales se concentran en los municipios de Aguascalientes, Jesús María y Rincón de Romos.
Comentó que la mayoría de las personas desaparecidas en el estado son mujeres entre 15 y 19 años, quienes afortunadamente presentan un alto porcentaje de localización.
Sin embargo, los casos más críticos son de hombres en el rango de 34 a 39 años, quienes continúan desaparecidos en su mayoría, y cuyos casos no están relacionados con reclutamientos forzados, sino más bien con posibles vínculos con grupos delictivos.
Aunque Aguascalientes no enfrenta un problema severo de reclutamiento de jóvenes para actividades ilícitas, algunos factores como la pobreza, el desempleo y la falta de oportunidades han generado condiciones de vulnerabilidad.
Las incidencias son mayores al oriente de la capital, en la colonia Solidaridad de Rincón de Romos y en El Torito en Jesús María. Además, las cifras históricas suman 416 personas desaparecidas, una estadística que preocupa y que lleva a reflexionar sobre las posibles causas de esta problemática.
A las desapariciones se suma un contexto social complejo, en el cual factores como la desintegración familiar, el desempleo e incluso los suicidios podrían estar contribuyendo indirectamente al aumento de casos.
Ante esto, la Red Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas ha propuesto la creación de estrategias multidisciplinarias para abordar los factores sociales que afectan la seguridad y la estabilidad de las comunidades.
Los esfuerzos actuales de la red de búsqueda se centran en el análisis detallado de patrones de desaparición en zonas específicas y la identificación de factores de riesgo.