Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La inflación de los alimentos en el País, de 14.31 por ciento en el caso de los agropecuarios agrava la situación de pobreza de los hogares con menores ingresos y puede generar que más personas carezcan del poder adquisitivo para adquirir una canasta básica, advierten expertos.
En la primera quincena de junio, la inflación general en México fue de 7.88 por ciento, de acuerdo con el Inegi, con lo que tocó el mayor nivel en 21 años y cinco meses.
Sin embargo, en el mismo periodo, los alimentos agropecuarios tuvieron una inflación de 14.31 por ciento a tasa anual.
Aunque algunos alimentos registraron una alza todavía mayor, como el caso del aguacate que registro 83.45 por ciento más y la papa con una inflación de 46.13 por ciento a tasa anual.
«La cifra de inflación a la primera quincena de junio nos sorprendió a todos, se esperaba que fuera de 7.7 por ciento, pero lo más preocupante es que la mayor presión está en los alimentos con un alza casi el doble de la inflación (general).
«No es sólo la inflación, es que esté concentrada en alimentos como el caso de la papa que fue el producto que más contribuyó a la inflación, con un alza de 16.79 por ciento (en comparación con la segunda quincena de mayo), y que es esencial en la alimentación», sostuvo Adriana García, coordinadora de análisis del Observatorio México, ¿Cómo Vamos?
Advirtió que estas alzas agravan la situación de casi 50 millones de personas del País que viven en un hogar donde el ingreso laboral no alcanza para comprar para todos los integrantes del mismo la canasta básica, que es el conjunto de productos y servicios considerados esenciales para la subsistencia y bienestar de éstos.
La elevada inflación en los alimentos, provoca que puedan comprar todavía menos, agregó.
«Esto es realmente preocupante, porque no solamente están los altos niveles de la inflación que en el caso de los alimentos es de dos dígitos, sino que significa que las personas que más consumen alimentos están perdiendo cada mes 10 por ciento de poder adquisitivo que tenían en esta canasta alimenticia», dijo Rodolfo de la Torre, director de Desarrollo Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).
La situación actual del precio de los alimentos, alertó, incrementa el riesgo de que más personas caigan en la pobreza alimentaria, es decir, que sean incapaces de comprar una canasta básica alimentaria.
Alejandro Saldaña, economista en jefe del Banco Ve Por Más, recordó que la inflación afecta a quienes menos tienen, debido a que ya tienen pocas opciones de sustituir los productos que consumen.
«Porque gran parte de su gasto ya está concentrado en sus bienes más esenciales y por el contrario las familias de mayores ingresos pueden observar un movimiento más defensivo y ahí lo que sucede es que dejan de gastar en bienes y servicios, en entretenimiento artículos de lujo y no se afectan tanto sus necesidades más elementales.
«El gran riesgo de la inflación es que también puede aumentar la pobreza, incluso la pobreza alimentaria porque las personas con menos ingresos tienen menos opciones para reacomodar su gasto en alimentos», coincidió.
De la Torre agregó que también es alarmante que en lo que resta de este año, de acuerdo con las previsiones de analistas y el Banco de México (Banxico), se mantendrá en niveles elevados y que será hasta el 2023 cuando empiece a mostrar una tendencia a la baja.
Además, Banxico estima que en el tercer trimestre de este año, la inflación general tendrá su mayor pico y que será de 8.1 por ciento desde una estimación anterior en la que proyectó que sería de 7.0 por ciento.
Grupo Invex sostuvo que no descarta que la inflación se mantenga alrededor de 8 por ciento anual e incluso rebase este nivel en la temporada vacacional de verano.