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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La Organización de las Naciones Unidas (ONU) externó ayer su preocupación por el restablecimiento de la política puesta en marcha por el ex Presidente Donald Trump, que obligaba a decenas de miles de migrantes a esperar en México la resolución de sus casos de asilo en Estados Unidos.
El lunes, un tribunal de apelaciones de Estados Unidos rechazó un nuevo intento del Gobierno de Joe Biden para poner fin a esta política, conocida como «Quédate en México» y denominada oficialmente como Protocolos de Protección a Migrantes (MPP).
El demócrata Biden desechó la política de su predecesor republicano, poco después de asumir el cargo en enero pasado. Pero después de que Texas y Missouri demandaran la rescisión, un juez federal dictaminó que debía restablecerse.
«Estamos preocupados por la reintroducción del Protocolo de Protección a Migrantes y el riesgo que supone para la capacidad humanitaria de México, que ya está al límite, de recibir a los migrantes», dijo a la prensa en Ginebra la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani.
«Nos preocupa que cualquier tipo de procedimientos de seguridad reforzados para hacer frente a la migración sólo conduzca a los migrantes más hacia rutas inseguras y tememos que veamos más recurso a las rutas peligrosas y a las redes de contrabando».
Bajo la política de 2019, los migrantes que solicitan asilo deben esperar semanas y a veces años en México para obtener una fecha de juicio en Estados Unidos, en lugar de que se les permita esperar sus audiencias en Estados Unidos.
Biden denunció la política durante su campaña y los defensores de la inmigración han dicho que los migrantes atrapados en las peligrosas ciudades fronterizas han enfrentado secuestros y otros peligros.
El número de migrantes capturados al cruzar la frontera entre Estados Unidos y México se ha disparado hasta alcanzar cifras récord este año, lo que ha provocado las críticas de los republicanos.
Sin embargo, muchos migrantes arrestados en la frontera son rápidamente expulsados sin que se les dé al menos la oportunidad de pedir asilo bajo otra política de Trump puesta en marcha al inicio de la pandemia del Covid-19, que Biden ha mantenido.
«En virtud de que el Gobierno de Estados Unidos ha aceptado las preocupaciones de carácter humanitario (…) el Gobierno de México ha decidido que, por razones humanitarias y de manera temporal, no retornará a sus países de origen a ciertos migrantes que tengan una cita para aparecer ante un juez migratorio en Estados Unidos para solicitar asilo en ese país», informó la Cancillería el 7 de diciembre pasado.
En un comunicado recordó que pidió mayores recursos para albergues y organizaciones internacionales, la protección para grupos vulnerables, la consideración de las condiciones locales de seguridad y de capacidad de albergue y de atención del Instituto Nacional de Migración (INM).
Asimismo, la aplicación de medidas contra Covid-19 como revisiones médicas y la disponibilidad de vacunas para las personas migrantes sujetas al programa.
Entre los ajustes planteados por la Administración de Joe Biden se encuentra el compromiso de que quienes pidan asilo a Estados Unidos y sean enviados a México no aguarden más de seis meses al sur del Río Bravo.
Además se vacunará a todos los inscritos en los MPP y prometieron mejorar los principios de no devolución.

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