Marlen Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Pareciera que la 4T encontró un uso para el combustóleo que producen en borbotones las refinerías de Pemex: prender plantas viejas de la CFE para utilizarlas más.
Expertos advirtieron que la medida del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) publicada la semana pasada para “mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico” abriría la puerta para que operen generadoras de luz ineficientes, a costa del medio ambiente y, muy posiblemente, del bolsillo del consumidor eléctrico.
Ramsés Pech, especialista del sector, señaló que la entrada en operación de plantas llamadas “must run”, o de reserva, entre las que se encuentran las de combustóleo, estaría relacionada con una estrategia para deshacerse del combustóleo que se genera en las refinerías.
César Cadena, presidente del Cluster Energético de Nuevo León, coincide con Pech.
“Por lógica”, señaló Cadena, “si se estaban procesando 400 mil barriles diarios en las refinerías y generando un 26 por ciento de combustóleo, y ahora se pretende incrementar la producción, se generarán más barriles de un producto que nadie quiere en el mundo, pero que ahora lo podrían quemar las centrales de CFE”.
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) señaló ayer que estas medidas representan barreras a la competencia y desplazan a la iniciativa privada, beneficiando indebidamente a centrales de generación más costosas y contaminantes.
Por ello advirtió que el sector privado tomará las medidas legales para defender la competencia y el derecho de los mexicanos a un medio ambiente sano.
“Sin motivación técnica sólida ni fundamento jurídico plenamente justificado”, subrayó el CCE, “el Cenace ha desatendido su mandato legal de salvaguardar la eficiencia del Sistema Eléctrico Nacional y la competencia en el mercado eléctrico, lo cual impacta negativamente a miles de consumidores en el sector comercial e industrial”.
Refirió que el sector renovable representa inversiones superiores a los 20 mil millones de dólares en el País.
La semana pasada, Reinaldo Wences, subdirector de Pemex Transformación Industrial, dijo en conferencia con analistas que al cierre de abril las seis refinerías estarían procesando 670 mil barriles diarios de crudo, un 24 por ciento más que en el primer trimestre.
Y para mayo, según Andrés Manuel López Obrador, Pemex alcanzará el millón de barriles diarios de petróleo crudo procesados.
En el primer trimestre, Pemex produjo 11 millones 446 mil barriles de combustóleo, de los cuales sólo pudo vender el 43 por ciento debido a nuevas reglas ambientales que impiden que tanqueros utilicen el combustóleo de la petrolera, que no cumple con las nuevas regulaciones.
Jorge Arrambide, especialista en energía, del Despacho Santos Elizondo, señaló que las plantas de CFE que operan con combustóleo son, por lo general, de alto costo y contaminantes.
“Estas centrales se van a usar más porque ellos mismos están evitando que entren a operar las plantas renovables”, apuntó.
El costo de producir la electricidad también podría ser mayor.
“Al ordenar que las centrales ‘must run’ –que tienen costos de producción mayores– entren en operación”, afirmó, “el precio marginal local va a incrementarse y las tarifas van a aumentar para comercio e industria”.