Jesús Guerrero
Agencia Reforma

CHILPANCINGO, Guerrero.- La noticia del hallazgo del cuerpo de la menor Camila Gómez Ortega enardeció ayer a los pobladores de Taxco, Guerrero.
A sólo un día de haber sido reportada como desaparecida, su cuerpo fue encontrado en el kilómetro 110 rumbo a la comunidad de Zacapalco en la Carretera federal Taxco-Cuernavaca.
Fue así que llenos de rabia y con palos de madera en mano, los pobladores acudieron al domicilio de los presuntos culpables del asesinato y sacaron a golpes a una mujer de nombre María Rosa Díaz A. y a dos hombres.
Sin embargo, para que esto sucediera tuvieron que pasar muchas horas, pues desde las 04:00 horas de ayer, la madre de Camila cerró la Avenida Los Plateros, frente a donde viven los señalados, para exigir la actuación de la Fiscalía de Guerrero.
«Estamos aquí para impedir que estos delincuentes y asesinos salgan y se den a la fuga», dijo uno de los manifestantes.
Al no llegar personal de la Fiscalía, los manifestantes interceptaron dos taxis y los voltearon en la vía con la intención de prenderles fuego.
De acuerdo con la Fiscalía, su personal había acudido al domicilio, pero se retiró para esperar a que un juez librara una orden de aprehensión contra los acusados.
Momentos después, una veintena de policías estatales y municipales se colocaron en el acceso de la casa para resguardarla y esperar la llegada de los agentes de la Policía Ministerial, que iban a aprehender a los presuntos delincuentes.
Pero la gente se desesperó, desalojó a los agentes, entró al segundo piso de la casa y sometió a los presuntos culpables, los sacó a la calle y frente a los policías continuaron golpeándolos.
«Tengo una hija y nunca la vas a tocar», «tengo a una hermana y nunca la vas a tocar», gritó una mujer al tiempo que le asestaba patadas a la presunta secuestradora, que para este momento, ya se encontraba en el piso.
Sin importar los más de 28 grados centígrados, las personas golpearon a María Rosa, quien falleció momentos más tarde en el Hospital «Adolfo Prieto» de Taxco.
Frente a elementos de la Policía Estatal y la Guardia Nacional (GN), la multitud gritó enfurecida y pidió justicia por lo sucedido con con la menor de 8 años.
María Rosa fue rescatada por los policías y subida a la batea de una patrulla, pero la turba se las quitó y la siguieron golpeando en el piso.
«Pasen las mujeres si tienen coraje», gritó un hombre.
La gente que estaba alrededor coreó: «dale, dale».
A escasos metros donde la mujer era golpeada, los otros dos hombres eran tundidos a puñetazos y a puntapiés por la turba.
Después de recibir la golpiza, la mujer y los dos hombres fueron rescatados por la Policía Estatal y la Guardia Nacional.
La Fiscalía General del Estado, informó que se integró una carpeta de investigación por el delito de feminicidio en agravio de la menor. .
En el caso de los dos hombres y una mujer se inició una carpeta de investigación por los delitos de homicidio calificado y lesiones.

FUE A JUGAR CON UNA AMIGA
De acuerdo con familiares, el pasado miércoles, Camila pidió permiso para ir a jugar con una de sus amigas a la casa de María Rosa, por lo que alrededor de las 13:00 horas llegó al lugar en la Avenida Plateros.
«Cuando mi cuñada vino a recoger a mi sobrina, la señora (María Rosa Díaz) le dijo que (Camila) nunca llegó, pero como en esta zona hay videocámaras, unos vecinos le proporcionaron los videos en donde se ve que la niña entra (a la casa)», aseguró un tío de la menor.
En los videos proporcionados por los vecinos, se observa que a las 14:08 horas, una mujer, presuntamente María Rosa, camina con un canastón con ropa.
Después aparece un hombre cargando una bolsa de plástico negra en la que se cree que iba Camila, mete la bolsa a la cajuela del taxi y el conductor arranca.
Alrededor de las 16:00 horas, la madre de la menor recibió una serie de llamadas telefónicas en las que le exigieron 250 mil pesos por Camila.
Ante esto, junto a familiares, la mujer acude a la Fiscalía Regional de Iguala para interponer una denuncia por el secuestro de la niña.
Fue así que durante la tarde del miércoles y derivado de los videos de las cámaras en la Avenida Los Plateros, que los elementos de seguridad detienen al taxista y este confiesa quienes supuestamente participaron en el secuestro de Camila.
«Si la Fiscalía ya tenía detenido el taxista y había confesado a dónde habían ido a tirar a la niña, debieron de haber actuado de manera rápida pero no lo hicieron», dijo el tío de Camila.
El Pueblo Mágico se llenó de luto y la Iglesia Católica canceló las celebraciones del Jueves Santo por respeto a la niña; no obstante, la tradición sigue en pie para hoy Viernes Santo.