Los tiempos complicados han permitido a los empresarios renovarse en sus planes de producción pero también en estrategias de venta, no obstante, sería conveniente también que la gente fuera menos malinchista a la hora de elegir sus prendas de vestir, como del resto de utilitarios que requieren en el hogar, pues de esto dependerá también la pronta reactivación de las empresas locales.
Así lo consideró el presidente del Consejo Estatal Textil y del Vestido, José de Jesús Martínez Marmolejo, quien resaltó que la ropa que se confecciona en Aguascalientes es de mucha calidad, de ahí que la aceptación en el mercado internacional, que si bien en este tiempo ha sido complicado por las condiciones sanitarias y la reducción casi en toda actividad productiva, sería el momento idóneo para hacer valer en lo local, lo que aquí se tiene.
La competencia siempre ha existido, dijo, y desde hace algunos años se aprendió a dar la batalla con las prendas baratas y de dudosa calidad que llegan a Aguascalientes, inclusive de entidades vecinas, pero ahora sería conveniente impulsar los diseños y lo que se fabrica en la entidad.
Se tiene el reconocimiento a la calidad de las prendas que se elaboran en la entidad, no obstante “la cultura que tenemos muchos, no nos ayuda, pues admiramos lo que viene del extranjero aunque sea de menos calidad o aunque se sepa que varias marcas son maquiladas en México”.
En medio de la pandemia que no termina, los fabricantes tendrán que esforzarse más por presentar no sólo mejores diseños y calidad en telas, sino también atraer más clientes locales, en lo que se ha avanzado muy lentamente, “confiamos en que cada vez son más los que valoran y aceptan la calidad, por lo que compran y se visten con lo que se fabrica en pequeños y medios talleres locales”.
Martínez Marmolejo, subrayó que la pandemia llegó a mover la actividad, y aunque ha sido complicado reactivar las fábricas y talleres, quienes han estado en la posibilidad, inclusive han reconvertido o ampliado su sistema de trabajo, de manera que ya no sólo fabrican ropa de vestir o de cama, sino que se han diversificado y ahora también se dedican a los cubrebocas, tan utilizados en los últimos tiempos e inclusive prendas para el sector salud, siendo así como han logrado sostener un importante número de empleos.