Charlene Domínguez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Desde hace dos años, en 70 por ciento de las empresas en México el efectivo es la forma de pago más utilizada en las operaciones.
Aunque cada vez más negocios emplean pagos digitales esto no incide aún de forma relevante en los canales tradicionales, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
El uso de billetes y monedas en 2020, en medio de la pandemia, fue incluso mayor que en 2017, cuando la proporción fue de 65 por ciento.
Destaca que 78 por ciento de las compañías con hasta cinco años de antigüedad prefiere el efectivo, 72 por ciento de las que tienen entre seis y 10 años y 70 por ciento las de 11 a 20 años.
Mientras, 64 por ciento de las firmas con 21 y más años de operación usan el efectivo, arrojan las cifras.
Resalta que las empresas con mayor antigüedad utilizan más los cheques y las páginas de internet.
En contraste, las empresas más recientes emplean con más frecuencia las aplicaciones para dispositivos móviles que las de mayor antigüedad, pero hacen menor uso de las páginas de internet.
En lo referente a la aceptación de pagos con tarjetas, las empresas utilizan con mayor frecuencia las terminales punto de venta (TPV), sin importar su antigüedad.
Además de las terminales, los negocios con 10 años de operación o menos usan con mayor frecuencia los lectores de tarjetas y celulares como medio de cobro que sus pares de más antigüedad.
Las páginas web o programas de cómputo son más empleadas por por empresas de 21 y más años, según los datos de la CNBV.
Todas las empresas acuden a las sucursales bancarias para sus transacciones, aunque con mayor incidencia las más antiguas.
Casi tres de cada 10 compañías usan los cajeros y dos de cada 10 los corresponsales para transacciones, sin importar el tiempo en el mercado.
En cuanto a la infraestructura digital o electrónica, la plataforma más usada es la página de internet de sus instituciones financieras, sobre todo por las empresas de mayor antigüedad.
Las compañías más jóvenes prefieren las aplicaciones móviles.
En tanto, las líneas telefónicas son poco usadas por todas las empresas.