El presidente del Colegio de Urbanistas, Misael Herrera Rodríguez, urgió a abordar de manera efectiva la problemática de los asentamientos irregulares, instando a la colaboración entre instituciones gubernamentales, colegios de profesionistas y la comunidad en general para salvaguardar el patrimonio de las familias frente a las amenazas que representan estas ventas irregulares.

Afirmó que los asentamientos irregulares son una problemática reciente y un fenómeno que amenaza el patrimonio de numerosas familias, intensificándose con la oferta de terrenos a través de las redes sociales.

Estableció la dualidad que enfrenta la región, señalando que, mientras se presentan nuevos fraccionamientos, también surgen estos desarrollos irregulares. El aspecto positivo radica en la identificación de dichos asentamientos, pero la capacidad limitada de muchos municipios impide detener estas ventas irregulares, por lo que enfatizó la necesidad de dejar de lado los favoritismos y compadrazgos para abordar esta cuestión de manera justa y equitativa.

Apuntó que el problema se extiende, con énfasis en Aguascalientes, Jesús María, San Francisco de los Romos y Calvillo, donde los desarrollos campestres son más frecuentes. Además, los asentamientos irregulares también se promocionan dentro de la ciudad, tanto comercial como habitacionalmente, a través de las redes sociales.

Planteó como solución crear la figura del gestor inmobiliario, regulado por instancias gubernamentales y colegios profesionales. “Actuarían como intermediarios con conocimiento legal, proporcionando certeza jurídica a aquellos que buscan invertir en propiedades”. La clave está en que la población conozca estos gestores y la importancia de verificar la legalidad de los desarrollos antes de invertir.

Finalmente, destacó la necesidad de que la comunidad conozca las vías para verificar la autorización de promoción y venta de un desarrollo comercial y alertó sobre el riesgo de invertir grandes sumas de dinero sin conocer el estatus legal de dichos proyectos, ya que esto pone en juego el patrimonio de las personas.