La situación del gremio gasolinero y de hidrocarburos en Aguascalientes enfrenta retos considerables debido a los altos precios de los combustibles, sumado a la escasa competencia y a una regulación excesiva que presiona a los empresarios del sector.

Han señalado que, aunque el desabasto de combustible se ha controlado, los precios elevados presentan numerosos retos para el gremio. «La situación actual es complicada. Aunque hay combustible disponible además de Pemex, nos enfrentamos a precios nunca antes vistos en el sector. Son demasiado altos», comentaron.

Explicaron que el precio promedio de la gasolina regular es de 23 pesos, la Premium ronda los 24 pesos y el diésel se encuentra entre 25 y 26 pesos. La preocupación principal es la sostenibilidad de estos precios altos y sus repercusiones en el gremio. «El tema de la Premium es especialmente sensible, existe un estigma en torno a su consumo que podría disminuir su demanda. La gasolina regular es utilizada por la mayoría, mientras que el diésel es crucial para el sector agrícola y el transporte, pero sí, los precios están excesivamente altos».

Los empresarios atribuyen parte del problema a las políticas del gobierno federal. «La cancelación de permisos de importación ha disminuido la competencia, elevando los precios y concentrando el mercado en pocas marcas. La regulación excesiva también es un problema grave».

Además, destacan que el impacto de estos precios altos va más allá de la economía del sector, ya que el elevado costo del combustible implica mayores costos de inventario y aumenta los riesgos. «Anteriormente, un inventario en una gasolinera valía dos millones de pesos; ahora, con estos precios, asciende a cuatro o cinco millones, lo que obliga al sector gasolinero a reducir sus márgenes y complica la viabilidad de sus operaciones».