Cecilia de Santos Velasco
El Heraldo

Ignacio Villanueva Chávez, titular de la unidad de atención de la Condusef, sugirió a los usuarios analizar si verdaderamente necesitan reestructurar el crédito bancario, porque sus ingresos o flujo de dinero que venían recibiendo regularmente han disminuido por efectos de la situación que el país atraviesa por la contingencia sanitaria.
Sobre los apoyos temporales implementados por los bancos en beneficio de los usuarios de productos y servicios financieros en los créditos al consumo, a la vivienda y a los créditos comerciales para mejorar su liquidez, recordó que consisten básicamente en un periodo de gracia de 4 o hasta 6 meses, transcurrido dicho plazo deberá comenzar a pagarse.
Agregó que el usuario debe preguntar a su banco cuál va a ser su saldo insoluto, es decir, cuánto se va a pagar después de transcurrido el plazo; si va a continuar pagando la misma mensualidad, si ésta va a aumentar o podría disminuir; si van a aplicar una nueva tasa o cuál va a ser el tratamiento que la institución financiera le dé a los intereses. Conviene estar seguro que la nueva tasa sea fija y no variable.
“En el proceso de la reestructuración del crédito es conveniente que el acreditado pregunte si podrá volver a utilizar el nuevo crédito o ya no, particularmente en el caso de tarjeta de crédito; así como si el banco le hará llegar una carta o documento con la reestructura acordada, para que se conozcan con claridad los nuevos términos y condiciones del crédito; o si se tiene la oportunidad, si puede realizar pagos anticipados del nuevo crédito”.
Señaló que la renovación de estos créditos no será reportada por los Bancos como créditos vencidos ante las Sociedades de Información Crediticia, es decir, ante el Buró de Crédito o Círculo de Crédito. Esto es, no implicarán un deterioro o una mala nota en el historial crediticio de los acreditados, que los pudiera afectar posteriormente.
También se recomienda que los usuarios cuiden más que nunca su capacidad de pago presente y futura, particularmente que sean escrupulosos en el uso de la tarjeta de crédito, la cual puede ser más útil si se presenta una eventualidad, es decir, tenerla como una reserva.
“Además, en estos momentos es muy importante administrar lo mejor posible los ingresos disponibles para hacer frente a los gastos familiares indispensables y utilizar el crédito con cuidado”.
Entre los requisitos para acceder a ese apoyo temporal están que la cuenta esté en cartera vigente al 28 de febrero de 2020; acreditar que el usuario se ha visto afectado directamente como resultado de la situación que vive el país por la epidemia causada por el virus COVID-19 y que el crédito tenga una vigencia de vida, es decir, que ya se lleven ciertas mensualidades pagadas, generalmente más de la mitad del plazo originalmente establecido.