Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

La forma de iniciar el ciclo escolar 2020 – 2021 provocó posiciones encontradas entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la Coordinadora Nacional (CNTE).

El SNTE apoya la disposición de la Secretaría de Educación en relación con el inicio del nuevo ciclo escolar al proponer “Clases presenciales únicamente cuando el Consejo de Salubridad General declare la entrada en vigor del “Semáforo Verde”, puesto que la principal prioridad del Estado es proteger la salud de las comunidades educativas”. En otra parte de su posicionamiento pide “Generar nuevas condiciones del trabajo que implica la modalidad híbrida… proporcionando a cada docente las herramientas necesarias para el desarrollo de su trabajo: computadoras y costos de la red de internet…” Además, subraya que se deben “Mejorar e intensificar las capacitaciones de alumnos y maestros en el manejo de las tecnologías de la información y la comunicación: funcionamiento de los servicios de radio, la televisión y la telefonía inteligente, que ante la eventual prolongación del cierre de escuelas, coadyuven a que alcancemos las metas del sistema educativo”.

En cambio, la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) expresa que “El regreso a clases no tiene fecha fatal (que) su definición tiene que ver con desterrar los comunicados ambiguos (de la SEP), las declaraciones ocurrentes, el dispendio de recursos e intereses ajenos al proceso educativo…” Y para regresar a clases plantea lo siguiente: 1.- Mejorar las condiciones de vida de los estudiantes, maestros, padres de familia y amplios sectores de la población que padecen del deterioro de sus condiciones de subsistencia. 2.- Garantizar las fuentes de trabajo y un salario digno para todos los trabajadores de los distintos sectores. 3.- Garantizar los servicios de atención médica digna y oportuna para todos los pueblos del país. 4.- Garantizar la integridad física y psicológica de todos los trabajadores del sector salud; incremento en sus salarios; basificación al personal eventual; y contratación de más personas que se requieran para hacer frente a la pandemia. 5.- Proteger a los trabajadores de la educación de mayor riesgo. 6.- Garantizar las condiciones sanitarias en las escuelas públicas del país para proteger a la comunidad escolar. 7.- Evitar la saturación de personas en los espacios educativos. 8.- Abrir espacios públicos para analizar los materiales que la SEP pretende introducir sobre salud. 9.- Aplicar la propuesta pedagógica de la Coordinadora Nacional en todo el país. 10.- Detener los intentos de privatización de la educación que se advierte en la imposición gradual de la educación virtual, televisiva y a distancia, como lo anuncia la SEP con el llamado modelo híbrido. Además (dicen) exigimos: La reinstalación de todos los maestros cesados del país; justicia para los compañeros reprimidos y asesinados; presentación con vida de los 43 Normalistas de Ayotzinapa y de todos los desaparecidos; democracia sindical: fuera charros del SNTE. Exigimos al Gobierno el reconocimiento de la CNTE, elegida democráticamente, como única vía sindical en el país; y que no se ponga en práctica el llamado modelo híbrido y ningún otro porque no se ha consultado al magisterio. Instalación inmediata de la mesa central de negociación entre la CNTE y el Ejecutivo Federal”.

De manera que si no se cumplen los planteamientos de la Coordinadora no hay regreso a clases, aun cuando ya esté en vigor el “Semáforo Verde”. Categóricamente rechaza las clases en televisión, debido a que millones de familias no cuentan con este aparato, y porque va en contra de los maestros. Y en lugar de las clases en televisión, la Coordinadora repartirá a los niños de Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Guerrero, Estado y Ciudad de México, copias fotostáticas de su propuesta pedagógica. Esto es, toma la rectoría de la educación en los estados mencionados. Estos son los aliados del Gobierno de la 4T.