Tras dos años como obispo de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez hace un balance de su labor, destacando su esfuerzo por acercarse a la comunidad, enfocándose especialmente en la juventud y en el crecimiento de las parroquias.

Bajo su liderazgo, se han supervisado 122 parroquias y 20 capellanías, priorizando una gestión pastoral intensiva, aunque reconoció pendientes en visitas a comunidades religiosas y colegios privados.

El obispo subrayó el fortalecimiento de la fe y el aprendizaje comunitario, resaltando la devoción eucarística y mariana en la diócesis. Con 320 sacerdotes a su cargo, Espinoza Jiménez pone especial atención en la educación y en conectar a los jóvenes con la iglesia, enfrentando el desafío de cambiar la percepción de juicio que tienen sobre esta institución.

Comprometiéndose a brindar a la juventud espacios alternativos para el encuentro con la fe, más allá de los templos tradicionales, la diócesis ha designado a tres sacerdotes jóvenes para revitalizar los grupos juveniles y organizar actividades que fusionen cultura, deporte y ocio, buscando ofrecer una perspectiva fresca y atractiva de la espiritualidad.

Este enfoque no solo pretende satisfacer la búsqueda de felicidad entre los jóvenes, sino también fortalecer su relación con Dios en un ambiente acogedor y menos rígido.

Ante una significativa población juvenil en el oriente de Aguascalientes, la diócesis busca renovar su comunicación y experiencia de fe, promoviendo una imagen de Dios más misericordiosa y acogedora, frente a la idea de un ser punitivo.

Espinoza Jiménez destaca el valor de la fe y el cariño de la comunidad hacia Dios y la Virgen María, valorando el aprendizaje mutuo con los sacerdotes y laicos, que le han mostrado su profunda fe y devoción.

En resumen, el obispo reafirma su compromiso con la evolución de la práctica religiosa hacia una iglesia más inclusiva y adaptada a las necesidades contemporáneas de su comunidad.