Con el registro de diez casos de contribuyentes a los que les emprendieron un proceso administrativo de ejecución de sus inmuebles por adeudos no mayores a diez mil pesos con el SAT, el delegado de la Prodecon, José Antonio Guerra Caparrós, aseveró que por un adeudo de 800 pesos, a una persona física se le embargó y se le adjudicó su casa, y a otra lo mismo por una multa de la Policía Federal.

Al recomendar a los contribuyentes consultar su buró de crédito para deslindarse de cualquier procedimiento administrativo de ejecución que lleva el SAT y que emprende cuando el causante no es localizado en su domicilio, el funcionario aseveró que existe el recurso de la queja ante la Prodecon para ayudarlos a recuperar sus viviendas o empresas.

En estos casos, dijo, se debe actuar con mucha rapidez antes de que llegue a manos del Servicio de Administración y Enajenación de Muebles, ya que si el inmueble ha sido subastado y alguien ya la compró, difícilmente podrá recuperarlo, pues la Prodecon no tiene facultades ante esa instancia.

En entrevista con El Heraldo, Guerra Caparrós aseveró que las personas físicas suelen ser los más afectados al no contar con los recursos económicos para defenderse, cosa que sí pueden hacer las personas morales, quienes logran contratar a un despacho jurídico para promover un caso en contra de la autoridad fiscal.

“Los embargos de bienes inmuebles por créditos de montos menores que se han detectado e incluso por adeudos no mayores a 10 mil pesos, los cuales pueden venir de una multa de la Policía Federal, de la Profepa o de un crédito emitido por el SAT, involucran a contribuyentes que ‘al no ser localizados’ les emprenden el proceso administrativo de ejecución, que es el cobro coactivo que tiene posibilidad de realizar el SAT de ese adeudo”, explicó

El proceso administrativo de ejecución empieza mediante estrados, lo que significa que el contribuyente no se entera o bien podría enterarse, pero hace caso omiso. Entonces la autoridad señala un bien para embargar como la vivienda del contribuyente inscrito en el Registro Público de la Propiedad, y aunque el monto sea pequeño, se procede hasta subastar y adjudicar ese bien inmueble.

Muchos contribuyentes se enteran de tal situación después de que el bien inmueble se encuentra en posesión del Servicio de Administración y Enajenación de Muebles para ponerla en remate, o bien se percata que en el buró de crédito hay adeudos con el SAT, lo que posteriormente se refleja en una queja ante la Prodecon y ahí se puede conocer la etapa en la que se encuentra.

En lo que va del año, se ha logrado recuperar el 70% de los bienes inmuebles de los contribuyentes, gracias al acercamiento de la Prodecon y el SAT, concluyó.