El mundo empresarial se caracteriza por estar en continua evolución y las pequeñas y medianas empresas (PYMES) enfrentan constantes desafíos financieros que pueden obstaculizar su crecimiento y desarrollo. Desde la gestión de recursos empresariales hasta la obtención de financiamiento, cada decisión financiera puede tener un impacto significativo en la salud financiera de una PYME. Por ello, el factoraje aparece como una herramienta esencial para optimizar el flujo de efectivo y proporcionar a las PYMES la liquidez necesaria para prosperar en un entorno competitivo. Con ello, surgen empresas como Xepelin, que opera en toda la República Mexicana, brindando la misma oportunidad de crecimiento a las pymes de cualquier región.

Te invitamos a conocer todo lo que necesitas saber sobre el factoraje y su papel dentro del complicado mundo corporativo actual.

¿Qué es el factoraje y cómo funciona?

El factoraje, también conocido como factoring, es un proceso mediante el cual una empresa adelanta sus facturas o cuentas por cobrar, por medio de una entidad financiera, conocida como factor. La empresa recibe un pago inmediato de entre el 70% y el 90% del valor total de su factura, reteniendo un porcentaje debido al riesgo asociado, ya que el factor se encarga de cobrar esa factura, a la misma empresa que solicitó el factoraje.  Por eso, una vez que la empresa efectúa el pago, también recibe el porcentaje retenido. Este sistema proporciona un respaldo financiero ante situaciones de morosidad o impago.

Hay dos formas de factoraje, con recurso y sin recurso. En el caso del factoraje sin recurso, se realiza una venta real de la factura. Quien vende entrega la mercancía y factura al recibir un pago, cediendo totalmente los derechos de cobro. La empresa que anticipa el dinero, es decir, el factor, se queda con una única fuente de pago.

Por otro lado, en el caso del factoraje con recurso, la institución que vende la factura registra como deuda este anticipo y mantiene la contingencia de tener que devolverlo en caso de que la empresa que compró, en este caso, el deudor, no pague.

Todas las ventajas del factoraje

Una de las principales ventajas del factoraje para las PYMES es su accesibilidad y rapidez en comparación con otras formas de financiamiento tradicionales, como los préstamos bancarios. Mientras que los préstamos pueden implicar un proceso largo y burocrático, el factoraje ofrece una solución ágil y flexible que permite a las PYMES obtener liquidez de manera rápida y sin comprometer su historial crediticio, algo que cuenta con un valor muy importante. Las empresas están continuamente sometidas a los vaivenes de los mercados y a situaciones de morosidad de ciertos clientes. Por ello, herramientas que permitan la obtención de liquidez de una forma muy ágil siempre es bienvenida.

Gestión eficiente de los recursos empresariales

El factoraje no solo proporciona financiamiento inmediato, sino que también contribuye a una gestión más eficiente de los recursos empresariales. Al externalizar la gestión y la cobranza de las cuentas por cobrar, las PYMES pueden dedicar más tiempo y recursos a actividades centrales, como la producción, la comercialización y la innovación, o bien, a plantear estrategias que las hagan ser mucho más competitivas frente a la competencia. Por otro lado, al convertir los activos circulantes en efectivo, el factoraje mejora la liquidez de la empresa y su capacidad para cumplir con obligaciones financieras y operativas. Se mire por donde se mire, es una opción que solamente cuenta con ventajas, ya que permite salvaguardar el patrimonio financiero de cualquier compañía.

Mitigar riesgos y optimizar flujos de caja

Otro beneficio clave del factoraje es su capacidad para mitigar riesgos relacionados con la morosidad de los clientes y la volatilidad del mercado. Al transferir el riesgo de crédito al factor, las PYMES pueden protegerse contra posibles pérdidas debido a incumplimientos de pago o insolvencia de clientes, algo que por desgracia suele ser bastante habitual, ya que no corren buenos momentos económicos en prácticamente ningún escenario. Además, al contar con un flujo de efectivo constante y predecible, las PYMES pueden planificar con mayor precisión sus operaciones y estrategias de crecimiento a largo plazo.

Xepelin facilita el factoraje para las PYMES a nivel nacional

Ante los constantes retos que enfrentan las PYMES, plataformas como Xepelin están dando un nuevo aire a la forma en que las empresas puedan acceder a financiamiento, a través del factoraje. Todo ello, gracias a una interfaz intuitiva y procesos simplificados, Xepelin ofrece a las PYMES una plataforma digital para gestionar sus cuentas por cobrar de manera eficiente y transparente. Al ofrecer financiamiento ágil, seguimiento de pagos, recordatorios y generación de informes, las PYMES pueden gestionar eficientemente los recursos empresariales y apoyarse de las herramientas que ofrece Xepelin para mitigar riesgos financieros, evaluar a clientes y proveedores, antes de entablar relaciones comerciales, así las empresas pueden tomar decisiones financieras adecuadas y maximizar los beneficios de sus propios flujos de liquidez.

Por eso, Xepelin quiere ser el CFO de todas las empresas en México, porque además democratiza los servicios de financiamiento, mejorar la inclusión financiera y  brindar la libertad financiera que necesita cualquier PYME. A través de su plataforma, las empresas pueden optimizar la gestión de sus facturas por cobrar y pagar, aprovechar al máximo el financiamiento y alcanzar nuevos niveles de éxito y crecimiento.