El vicepresidente nacional de la región centro de la Confederación de Centrales de Abasto (CONACCA), Luis Miguel Rentería Arias, aseveró que este 2021 se vive un periodo más estable en medio de la pandemia donde se alteró la vida humana y económica, pero ahora los mercados comienzan a estabilizarse y la producción de alimentos se mantiene en el país.
Sin embargo, comentó que algunos sectores de alimentos especializados sí traen problemas, pues los precios tienen poca rentabilidad para los productores como en el caso de la cebolla, el jitomate y los chiles, aunque esa situación beneficia sin duda a los consumidores.
En este momento existe un excedente de producción que no se pudo ir a la exportación y se quedó en el mercado nacional, donde algunos productores se pasaron también de su planeación de siembra empírica, pero lo más importante es que los mercados de abastos se encuentran trabajando con mayor regularidad en el país, incluido Aguascalientes.
Gradualmente se tiene una mayor confiabilidad conforme se avance en la aplicación de las vacunas y disminuyan los contagios a causa del COVID-19, donde la ciudadanía no debe relajar las medidas de prevención sanitarias para salvaguardar la salud de todos.
El vicepresidente nacional de la región centro de la CONACCA sostuvo que la producción de alimentos sigue en el país para que no haya desabasto, aunque se sabe que cada variedad depende de las situaciones de clima y de las estaciones, así como hay problemáticas de comercialización, ya que a veces no traen la calidad que demanda el mercado.
A pesar de la ausencia de políticas públicas por parte de la Federación hacia el campo, dijo que los productores de alimentos junto con los mercados han estado trabajando para dotar de los productos necesarios a la población mexicana y el margen de estabilidad en el que avanzan las centrales de abasto responde a la coordinación que se ha estado dando a nivel empresarial.
Finalmente, comentó que si las políticas públicas dieran una buena proyección y apoyo a la producción de alimentos, sin duda se traduciría en un mejor comportamiento del sector indispensable para la alimentación de los mexicanos.