Ailyn Ríos
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Las empresas pueden aprender de las microempresarias conocidas como «nenis» para aplicar el comercio conversacional, aseguraron especialistas.
El comercio conversacional es una estrategia de venta en la que se usan las redes sociales para entablar comunicación directa con el consumidor y así brindar una experiencia personalizada al cliente para resolver sus necesidades.
«Lo que las ha hecho muy exitosas es que pueden dar un servicio a través de las redes sociales similar al que le darían a un familiar. Les preguntan qué colores y tallas tienen, y hacen un vaivén de conversación que no tienes en una plataforma de un e-commerce más grande.
«Eso es lo que ha hecho que crezcan de esta forma», consideró David Lask, director general de la microfinanciera Tala.
Las mujeres que emprendieron en el comercio en línea a través de las redes sociales son responsables de generar ventas al día por aproximadamente 9 millones 500 mil pesos, que se distribuyen en cerca de 13 millones de hogares, de acuerdo con un estudio de la UNAM.
Un sondeo realizado por Tala a 150 microempresarias consideradas como «nenis» indica que el 90 por ciento solicitaron préstamos para invertir en sus negocios y sólo el 20 por ciento de ellas reportaron problemas para pagar sus deudas.
Heber Hernández, CEO de Extendo, firma especializada en comercio electrónico, coincidió en que el éxito de las ventas de las microempresarias es que a través de la conversación buscan resolver las necesidades del cliente en la medida de todas sus posibilidades.
«El procesamiento natural del lenguaje es lo que lleva a conversaciones mucho más fluidas», comentó Hernández.
«El reto que tienen estas emprendedoras es la escalabilidad. Hay plataformas de comercio conversacional que usan inteligencia artificial para facilitar la conversación a nivel masivo».
Rubens Pasquale, vicepresidente de crecimiento de la procesadora de pagos Conekta, consideró que el siguiente paso que deben dar las microempresarias es ampliar los métodos de pago que ofrecen para brindar más opciones al cliente.
Por ejemplo, además del efectivo, pueden integrar herramientas digitales que les permitan aceptar pagos en tiendas de conveniencia o con links de pago.
Pero las «nenis» podrían sentir el rigor del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en 2022: al menos 70 por ciento de las mujeres que venden por redes sociales o tiendas virtuales podrían ser acreedoras a una multa del fisco por no declarar ingresos, según la consultora Fixat.

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