Yanireth Israde
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) advirtió que no se podrán efectuar trabajos constructivos del Tren Maya en tanto no se lleven a cabo dictámenes sobre su posible impacto.
“Por ley, el INAH determinará, metro por metro, la factibilidad del proyecto que se presentó, una vez que se realicen y se cuente con los resultados de los sobrevuelos con Lidar, técnica de teledetección óptica, la cual permite obtener una muestra densa de la superficie y detectar la concentración de vestigios culturales”, señaló en un comunicado.
“En tanto no se lleven a cabo los dictámenes correspondientes, no se podrán efectuar trabajos constructivos”, remarcó.
Asimismo, detalló, se harán intervenciones simultáneas en los siete tramos que comprende el tren y, de ser necesario, excavaciones de forma paralela a los reconocimientos de superficie.
Para dar el visto bueno de construcción, el INAH solicitó varios requisitos al Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) -instancia responsable de realizar la obra-, entre los cuales se encontraba el trazo mismo de la ruta.
El Proyecto Ejecutivo para la construcción del Tren Maya fue evaluado en reuniones extraordinarias por el Consejo de Arqueología de la institución, organismo colegiado que el 23 de enero de 2020 determinó que el proyecto es viable, pero que se debería acompañar de los programas y trabajos arqueológicos apropiados para evitar afectaciones al patrimonio arqueológico.
El Instituto considera un área de influencia de 30 kilómetros, 15 a cada lado de la vía, debido a que el Tren Maya será de alta velocidad, lo que requiere de curvas muy amplias para evitar accidentes.
En ese margen de 30 kilómetros se encuentran mil 773 sitios inscritos en el Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos, que van desde concentraciones de materiales y sitios de carácter gráfico-rupestre, hasta monumentales.
“Frente a este panorama y con el objetivo de dar una respuesta institucional en el menor tiempo, se planteó la necesidad de contar con un levantamiento topográfico con tecnología Lidar, el cual permitirá avanzar en la interpretación del terreno a ser impactado, definir áreas críticas, hacer las verificaciones en el campo y establecer estrategias coordinadas con el Fonatur y las empresas constructoras”, explicó el INAH.
Con los primeros resultados de la prospección Lidar se han hecho las interpretaciones correspondientes al Tramo 1 (Palenque-Escárcega), donde se ubican Palenque, Pomoná, Moral-Reforma y 480 sitios arqueológicos registrados, entre ellos Aguada Fénix, recientemente descubierto, con el fin de hacer del conocimiento del Fonatur los puntos críticos con alta presencia de vestigios arqueológicos, mismos que se encuentran en proceso de valoración.
La tecnología Lidar -acrónimo de Light Detection and Ranging- utiliza el escaneo láser desde drones.