MONTERREY, NL.- Antes de ser mamá, Fernanda Castillo era una «workaholic» (adicta al trabajo, en español), pero, con el nacimiento de su hijo Liam, la actriz se ha vuelto más selectiva con los proyectos que acepta.
Después de 15 años de no hacer teatro musical, decidió protagonizar Siete Veces Adiós, escrita y dirigida por su amigo Alan Estrada, y en cartelera en el Teatro Ramiro Jiménez en CDMX.
Tras el nacimiento de su hijo en diciembre del 2020, la estrella de El Señor de los Cielos tardó más de un año en recuperar su figura porque le dio prioridad al cuidado del niño, a quien procreó con Erik Hayser.
«Él primer año (de mi bebé) era importante, mi prioridad era estar con él. Alimentarme bien, lactar y sentirme bien. A partir de que empecé a trabajar, empecé también a cuidarme un poquito más el cuerpo. Me he puesto a dieta, por supuesto, y he hecho ejercicio porque soy muy disciplinada, pero creo que lo he llevado de una manera muy sana y con los tiempos perfectos».
Fernanda ha sabido administrar su tiempo para el bienestar del pequeño, quien ya tiene un año y tres meses.
«Yo antes era muy ‘workaholic’, agarraba un proyecto tras otro. Mi hijo y la maternidad me han invitado a hacer un balance.
«Estoy en una súper etapa, muy contenta, disfrutando a mi hijo, pero también disfrutando el poder contar una historia que me importa, no me puedo quejar por nada». (Paula Ruiz/Agencia Reforma)

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