Por instrucción de la alcaldesa Cecilia López Ortiz, el Gobierno capitalino trabaja en la regularización de los tiraderos de escombros que han generado una diversidad de problemas al someter a la ciudad a un proceso de contaminación masiva, ya que los ciudadanos depositan esos desechos en cualquier lugar no autorizado.

Con el único tiradero de escombros “Los Coyotes” a punto de llegar al fin de su vida útil, el Municipio de Aguascalientes a través de la Sedum, Semadesu, SOPMA, Implan y la Secretaría del Ayuntamiento han detectado nueve predios en la ciudad con potencial para ser utilizados como tiraderos de escombro y se trabaja para realizar los trámites correspondientes.

Aunque los tiraderos de escombro son una facultad estatal, desde hace tiempo no se ha abierto nueva infraestructura y ahora la demanda urgente es contar con nuevos espacios para la disposición final del escombro, y hasta el momento se observa que se requieren cuatro espacios, uno por cada punto cardinal para facilitar el acceso a la ciudadanía a un costo accesible.

Es urgente acabar con los tiraderos furtivos al no tener con un lugar accesible para su depósito, la industria y la gente que hace alguna obra procede durante las noches y las madrugadas a desecharla en predios, ríos, arroyos y donde se les antoje dejar el escombro, convirtiéndose en una contaminación para todos.

La ciudad de Aguascalientes se encuentra invadida por escombros dejados a través de los años y es algo de modo masivo, razón por la cual es tiempo de poner orden y que los lotes baldíos no sean más espacios de escombro, sino que la ciudadanía cuente con espacios autorizados para depositarlos ahí.

El Municipio capital elabora una estrategia para que haya suficiencia de tiraderos de escombro para captar los desechos que generan las obras promovidas por el Municipio, lo mismo respecto a las obras del Gobierno del Estado y para las que ejecuta el sector privado.

Para ello se necesitará el apoyo y la colaboración del Gobierno del Estado para sacar adelante este proyecto que resulta urgente para la ciudad de Aguascalientes y que los ciudadanos se comporten con responsabilidad y dejen de contaminar a su propia ciudad.