A consideración de la diputada Karina Banda Iglesias, en Aguascalientes urgen protocolos de actuación policial, para evitar violaciones a los derechos humanos, por ello es que ha presentado una iniciativa de ley, para que las instituciones de seguridad pública, capaciten a sus elementos y operen bajo protocolos mínimos de actuación policial.
En entrevista, la legisladora explicó que se prevé la creación de por lo menos seis protocolos, como son de prevención o reacción, en materia de violencia de género, para el uso legítimo de la fuerza, de primer respondiente, cadena de custodia, así como de atención a víctimas y grupos vulnerables.
En su calidad de presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en el Congreso del Estado, indicó que la creación de protocolos de actuación para policías, no sólo evita que no haya más abuso de fuerza ni represión hacia los ciudadanos, sino que también protege a los gendarmes, guiándolos en su actuar.
Refirió que en el país, 19 de las 32 entidades operan conforme a los seis protocolos mínimos, como son Baja California, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Estado de México, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz, mientras “en Aguascalientes tenemos un rezago en la materia”.
Así pues, manifestó la conveniencia de establecer criterios uniformes para la actuación diaria de las instituciones de seguridad pública de Aguascalientes, buscando la formación que evite el abuso policial, pero a la vez, que los elementos también puedan contener la agresión de personas, bajo lineamientos claros.
Banda Iglesias destacó que actualmente ya se tienen dos protocolos que tienen carácter nacional, que son el de primer respondiente y el de cadena de custodia. Sin embargo, se debe apostar por la creación e implementación de más protocolos que sirvan como un modelo de conducta y actuación uniforme para todo el personal policial del estado para que operen bajo criterios uniformes de actuación, con la finalidad de mejorar el ejercicio de la función, y eliminar los riesgos de discrecionalidad.