El reforzamiento de las medidas de seguridad e higiene como parte del nuevo Indicador Estatal COVID, por parte de las autoridades estatales y municipales, podría dar un jaque mate al sector restaurantero local al permitirles operar únicamente 4 días a la semana y hasta las 10 de la noche, advirtió el asesor financiero, Gerardo Sánchez Herrera.

El especialista comentó que, si bien el punto primordial es la salud, con estas medidas la autoridad está permitiendo al sector restaurantero abrir únicamente de lunes a jueves y hasta las 10 de la noche, por lo que debería haber una mayor flexibilidad y darles un día más para operar, es decir de domingo a jueves, toda vez que el domingo es un día más bien familiar y mucha gente recurre a dichos centros de consumo, lo cual podría ayudar a la economía muy deteriorada y vapuleada del sector restaurantero.

Afirmó que con la actual restricción se ponen en juego 5 mil empleos directos e indirectos desde cajeras, chefs, cocineros, ayudantes, garroteros, meseros, además de los proveedores que surten los cárnicos, los lácteos, las frutas, las verduras y hasta las tortillerías, situación que los pone incluso a un paso de la bancarrota o de aventar la toalla. “Si analizamos no hubo Feria de San Marcos, no hubo 10 de Mayo, no hubo la Noche del Grito del 15 de septiembre, donde los restaurantes se hacían de algunos recursos. Los restauranteros no han visto la suya y esto es un paso para tenerlos casi en la bancarrota”.

Recordó que en México, de acuerdo al reloj cronológico de la pandemia, vamos 2 meses atrasados y semejantes a lo que está ocurriendo en Europa, ya que ellos tuvieron una afectación fuerte en febrero y marzo y en la República Mexicana el golpe en la economía se tuvo en los meses de abril y mayo, por lo que la segunda ola de la pandemia del COVID-19 podría tocarnos en diciembre, “y tener cerrados los restaurantes, muchos de estos negocios ya no verán la luz el primer día del año nuevo, es la realidad”.