La delegada de la Prodecon, Pamela Cueva Mendoza, calificó como un logro a la justicia de los contribuyentes que en la reforma fiscal 2021 no se aplicará el uso de herramientas tecnológicas en los domicilios fiscales, se mantendrá únicamente la obligatoriedad de dar acceso a los visitadores de la autoridad fiscal.
La intención de la SHCP para usar herramientas tecnológicas dentro de los domicilios fiscales y recabar fotografías o videos sobre los bienes de los contribuyentes y poder usarlas en las facultades de comprobación, se eliminó al considerar que viola derechos humanos y la privacidad, gracias a la Cámara de Senadores.
Esta disposición se tenía considerada en el artículo 45 del Código Fiscal de la Federación y la Cámara de Diputados había avalado inicialmente esas modificaciones planteadas por la Comisión de Hacienda y Crédito Público, pero se escucharon los reclamos de los contribuyentes y de diversos organismos, lográndose eliminar para el siguiente ejercicio 2021.
En entrevista con El Heraldo, la delegada de la Procuraduría de la defensa del Contribuyente señaló que el artículo 45 del CFF se refiere a la facultad que tienen los visitadores asignados, donde los contribuyentes tienen la obligación de darles acceso a su domicilio fiscal, exhibir la contabilidad y todos los documentos relacionados para verificar el cumplimiento de las disposiciones fiscales.
Agregó que en el ejercicio 2021 los visitadores fiscales no podrán tomar fotografías ni videos durante sus estancias en los domicilios fiscales, no podrán acreditar los bienes que se encuentren en esos lugares.
Ciertamente reconoció que ese mecanismo intentó ser establecido por el SAT, ya que existen contribuyentes que en la primera visita dejan entrar a su personal, pero en el segundo encuentro sucede que han desaparecido y no se pueden continuar los procesos de auditoría.
Por último, señaló que el SAT ha endurecido las facultades de fiscalización y eso lo hace porque todavía hay contribuyentes evasores e incumplidos, pero también esta actitud hacendaria ha propiciado que muchos acepten estar en el cumplimiento y liberarse de preocuparse de los procesos de auditoría.