Iris Velázquez, Dzohara Limón y Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La vacunación contra Covid-19 en México ya registró su primer episodio de influyentismo y avanza entre un desorden logístico por parte de la Secretaría de Salud.
El médico José Rogel Romero, director del Centro Médico Adolfo López Mateos, de Toluca, será sancionado por haber promovido la aplicación de la vacuna a dos de sus familiares.
“Esta conducta será sancionada primero por el Órgano Interno de Control de la Secretaría de Salud y se le dará vista a la Contraloría General”, informó la Secretaría de Salud del Edomex.
Personal médico del IMSS y de hospitales de la Ciudad de México reprocharon ayer el descontrol en los listados mediante los cuales se cita a médicos, enfermeras y camilleros para la aplicación de las vacunas en el Campo Militar 1-A y en el Hospital Militar de Chivatito.
Al menos una treintena de médicos reclamaron haber sido citados en el Hospital Militar de Zona El Vergel, en Iztapalapa, pero al no aparecer en listas, bloquearon Anillo Periférico por más de una hora. “¡Queremos solución!”, “¡Vacunas, vacunas, vacunas!”, demandaban.
El registro de citas para personal que recibe la vacuna contra Covid-19 es administrado por la Secretaría de Salud federal, con base en los listados aportados por cada institución de salud que atiende a los pacientes de la enfermedad (IMSS, ISSSTE, Sedena, Secretaría de Salud locales).