Mientras los casos positivos de COVID-19 y sospechosos de portar el mismo virus aumentan en Aguascalientes, y se espera que las semanas venideras reporten un aumento en la incidencia, el problema político entre “los palacios de Gobierno y Municipal” pareciera que tiene más en incertidumbre a la población y pudiera ser también el que genere el peor daño económico y sanitario.

Así lo expresó el presidente del Colegio de Abogados de Aguascalientes, Fernando Amador Macías, quien agregó que el problema sanitario y las repercusiones económicas deberían estar por encima de cualquier otro, pero “parece que en Aguascalientes estamos en una jungla en donde nadie se pone de acuerdo y buscan protagonismo político”.

Ante esta situación, consideró prudente que intervengan ya las autoridades nacionales, que esas sí están por encima de las disposiciones municipales y estatales; “tal vez sea necesario que el Consejo Nacional de Salud emita un Protocolo de Contingencia y determine las disposiciones que se deben implementar en una entidad como Aguascalientes, donde se está en la Fase 1 del COVID-19 y apenas se pasará a la Fase 2, para acabar con los pleitos infructuosos y que tienen en la zozobra a la población”.

Comentó que el Consejo Nacional de Salud lo preside el secretario de Salud y lo integran además el secretario de la Defensa Nacional, el secretario de Marina, los titulares del IMSS e ISSSTE, el Sistema DIF, los titulares de las 32 secretarías estatales de Salud, y participan también la Comisión Federal contra Riesgos Sanitarios y el Consejo de Salubridad Nacional. “Cuando se tenga una disposición federal, es probable que se detengan momentáneamente esos pleitos entre los palacios”.

Y es que por una parte está la disposición municipal de prohibir la apertura de negocios y locales donde se prestan diversos servicios, salones de fiestas, restaurantes y más, para evitar la conglomeración de personas y prevenir el contagio por contacto, y por otra está el Decreto emitido hace un par de días por el Gobierno Estatal para que todos puedan trabajar con las medidas de prevención sanitarias adecuadas.

“Y mientras eso ocurre, los empresarios siguen con la incertidumbre pues si abren, corren el riesgo de ser clausurados y multados; pero si se mantienen cerrados por tiempo indefinido, la quiebra será inminente en infinidad de casos”, concluyó el presidente del Colegio de Abogados.