Una lección de ética, de política y sobre todo de congruencia y de dignidad representa la postura del Papa Francisco tras avalar por primera vez las uniones civiles entre personas del mismo sexo, luego de reconocer que este tema corresponde al Estado Laico y no religioso, estableció el vicecoordinador, Manuel Gutiérrez Flores.
Al respecto, el activista afirmó que con estas declaraciones el máximo jerarca de la Iglesia católica en el mundo separó con precisión el Estado y la Iglesia, donde es evidente que tiene más claro que éste es un tema civil y no religioso. “Es interesante como hace esta puntualización. Es un hombre culto, inteligente y perspicaz y mantiene la separación de Iglesia y Estado de forma clara, pertinente y oportuna”.
Por lo anterior, dijo que este mensaje debería estar reforzado desde el Estado Laico ya que el propio Papa Francisco tiene una idea mejor y más clara y no tanto los diputados y las diputadas del Congreso del Estado, quienes legislan desde el Rosario y es una lección de ética, de política y sobre todo de congruencia y de dignidad hacia los congresistas locales que están legislando desde el ámbito de sus creencias religiosas, “esto reafirma que las personas malinterpretan los mensajes clericales a su conveniencia”.
Enfatizó que con estas declaraciones, el Papa afirma que las personas del mismo sexo tienen oportunidad y derecho de vivir en familia y es un mensaje implícito radical al reconocer la unión entre 2 hombres o 2 mujeres, independientemente de la progenia, es la constitución de una familia.
Por lo anterior, Gutiérrez Flores hizo un nuevo llamado a los diputados del Congreso del Estado a no legislar desde el ámbito clerical el tema de la unión de personas del mismo sexo y más bien que se alineen con los designios del Papa y no sigan escuchando los mensajes de la antigüedad que son explícitamente homofóbicos y misóginos.