CDMX.- “Fue muy rico el proceso para mí y todes los que estuvieron.”, dice Diego Luna y toma una pausa. “Todes”, subraya. “Todavía estoy tratando de incorporarlo”, agrega con una sonrisa.
El actor, director y productor mexicano batalla para normalizar en su habla el lenguaje inclusivo, pero consciente de que la única constante en esta vida es el cambio, no se aferra a viejos usos ni costumbres.
Las metamorfosis de los sentimientos, y también de los hábitos enquistados, son la base de Todo Va a Estar Bien, la primera serie en la que el mexicano funge como realizador. De tono tragicómico, es la crónica de la aceptación de un adiós, el de una pareja separada que aún habita bajo el mismo techo por su hija en común. Flavio Medina, como Ruy, y Lucía Uribe, en el papel de Lucía, son los protagonistas.
La historia, que llegará a Netflix el 20 de agosto, es, a la vez, una reflexión sobre los conceptos de matrimonio y familia, sobre el machismo, los roles de género y, sí, también el lenguaje inclusivo. El director de películas como Abel y César Chávez, sin dudar, abre la discusión.
“Nos parece parte de lo que hay que replantearse o, por lo menos, estar dispuesto a hacerlo. De lo que se trata esto es de replantearnos las cosas y cuestionarnos nuestras dinámicas… la masculinidad, una muy importante”, comentó en entrevista. (Mario Abner Colina/Agencia Reforma)