No habrá tregua en el combate al narcomenudeo en todo el territorio estatal, advirtió el fiscal general del Estado, Jesús Figueroa Ortega, al informar que bajo esa línea de acción se ejecutan al menos una decena de cateos a la semana.
Son diligencias que se cumplen a diario y que no se van a detener debido a que la institución dispone de amplia información de sinnúmero de domicilios y negocios donde se sigue comercializando narcótico.
Ante ello, “y aunque parezca una situación que nunca se va a terminar” la Fiscalía no se quedará cruzada de brazos y refrenda su compromiso de seguir proactivamente atendiendo las denuncias para disminuir este fenómeno.
En entrevista, el fiscal estatal aseguró que la multiplicación de cateos en todos los municipios del Estado, sin distingo, obedece al incremento en las indagatorias de denuncias contra delitos de esta naturaleza.
“Una vez que se tienen los indicios y elementos de prueba necesarios, se procede a la revisión de los domicilios señalados y en prácticamente todos los casos se ha confirmado la posesión con intención de comercialización, de narcóticos de diferentes modalidades”.
Comentó que este tipo de revisiones ha servido también para la detección de diferentes artículos y unidades automotoras que coinciden con algunos reportes de robo, es decir, se interviene el lugar como punto de venta de sustancias, pero también para el aseguramiento de artículos robados.
En ese sentido, Figueroa Ortega destacó el vínculo que existe entre la comisión de un delito y otro, pues así como en ocasiones el reporte de domicilios es por sospecha de resguardo de artículos robados y en el cateo se encuentran sustancias, igualmente en los puntos señalados como narcotienditas llega a encontrarse mercancía y vehículos robados, en actos asociados a las mismas personas.
El fiscal estatal recordó que todas las intervenciones domiciliarias que está cumpliendo la institución llevan el respaldo de la autoridad judicial que obsequia las órdenes, con base en los elementos de prueba que le dotan, es decir, se trata de cateos justificados no de corazonadas ni señalamientos infundados.