En el Poder Judicial del Estado no se permite, ni se solapa acto alguno de corrupción, advirtió su presidenta Gabriela Espinosa Castorena, al tiempo de señalar que no le temblará la mano para, en su caso, sancionar a quien resultase responsable de ello.

Dejó en claro que durante su administración, el Consejo de la Judicatura no ha recibido quejas por situaciones de corrupción y en los casos en que errores graves de servidores públicos tuvieron efecto en procedimientos, como no entregar un documento a tiempo, u otros, se les ha separado del cargo, incluso con Carrera Judicial.

En entrevista con El Heraldo, reconoció que hay acusación externa respecto de la presunta filtración de un documento en la Sala Administrativa, lo cual generó el análisis del caso con los magistrados que integran esa instancia de justicia.

Dijo que hay un acta suscrita por los propios magistrados de la SAPJE que da cuenta de la ruta del asunto en cuestión, desde su presentación, revisión de requisitos, requisición de elementos para cumplirlos, publicación en listas de acuerdos y demás, que acreditan que el expediente transitó el mismo camino de todas las demandas que conoce la Sala Administrativa.

Lo que no hay, dijo, es una queja formal de la parte que en medios se dice afectada; una vez que se presente se van a hacer las investigaciones correspondientes y si se tuviera que aplicar alguna sanción, se va a realizar, aseguró.

En ese sentido, Espinosa Castorena sostuvo que las puertas del PJE están abiertas para recibir la mínima queja o sospecha de mala actuación, porque se está poniendo en entredicho a un Poder del Estado, aludiendo “algo que dicen que pasó”, pero que nadie ha denunciado aún.

Reiteró que en su administración no hay quejas de corrupción, que las irregularidades denunciadas han costado incuso el trabajo a los responsables, que hay un Código de Ética y otro de Conducta que rige el desempeño del personal, y que uno de los ejes principales de su labor es precisamente evitar el mínimo signo de corrupción y de haberla, eliminarla.