Dos estilos muy parecidos chocaron la tarde de este martes en la ida de los octavos de final en la Champions League entre el Atlético de Madrid y el Chelsea que se vieron las caras en Bucarest por restricciones que tienen los gobiernos de Europa. El partido resultó diferente a como se pensaba ya que el Chelsea con presión y velocidad logró controlar a un Atleti que pecó de defensivo incluso hasta con siete jugadores dentro de su propio campo.
Curiosamente la primera de peligro fue para los colchoneros luego de una pelea de Suárez con dos defensas casi en el córner, el uruguayo ganó la pelota para escaparse y entrar al área para meter centro fuerte que Thomas Lemar no pudo empujar. El Chelsea respondió con varios acercamientos a la cabaña de Oblak, la más clara un disparo potente del alemán Timo Werner que fue controlado por una gran reacción del arquero esloveno. El empate sin goles se mantuvo hasta la segunda parte, pero la sensación era de superioridad para el conjunto inglés que al 68 por fin se fue adelante en el marcador con una jugada que quedará como uno de los mejores goles de la temporada. Luego de un contragolpe Blue la pelota quedó a la deriva dentro del área y Mario Hermoso al intentar despejar mandó la pelota hacia atrás rumbo a su meta, fue entonces que el francés Olivier Giroud se tiró una chilena espectacular, mandando la pelota al rincón ante la inútil estirada de Oblak. El gol fue anulado en un principio por fuera de lugar, pero tras revisión del VAR se confirmó la anotación ya que el balón venía de Hermoso.
En el resto del partido estuvo más cerca de meter el segundo el Chelsea que el Atlético de Madrid que simplemente estuvo perdido en el terreno de juego. Los Blues se llevaron la victoria como visitantes con una gran pintura que seguramente estará nominada al premio Puskas al gol del año, el conjunto de Simeone tendrá que remar contracorriente si quieren seguir con vida en el torneo.