Las lesiones continúan en la NFL que es una de las ligas con más lesiones graves por el alto contacto que hay en cada jugada. En esta ocasión la liga perderá a una de sus mejores piezas ofensivas, ya que Drew Brees estará fuera de acción por tiempo indefinido y podría perderse el resto de la temporada dependiendo de cómo evolucione su cuerpo. El veterano mariscal de campo no pudo completar el partido del pasado domingo ante San Francisco, saliendo al medio tiempo por dificultad para respirar y dolor en las costillas.
Los estudios que le realizaron a Brees este lunes arrojaron malas noticias para New Orleans. Brees presenta múltiples fracturas en las costillas en ambos lados del cuerpo y un daño en su pulmón derivado de las fracturas. Todo parece indicar que las fracturas del lado izquierdo se las habría causado un golpe hace dos semanas ante Tampa Bay, mientras que las del lado derecho fueron en el partido ante los 49ers. Esta lesión le impide moverse y respirar al mariscal de campo que no podrá jugar por lo menos 4 semanas por el riesgo que tiene su pulmón de recibir más daño.
El panorama más optimista indica esas 4 semanas, no obstante, la recuperación tardaría más dependiendo de cómo su cuerpo vaya asimilando el daño. Incluso podría perderse el resto de la temporada regular esperando a que se encuentre al cien por ciento de cara a la postemporada. Por lo pronto, New Orleans tendrá que encarar los siguientes partidos sin su líder a la ofensiva, Jameis Winston y Tyson Hill pelearán por el puesto titular en los siguientes días pensando en el duelo del próximo domingo ante Atlanta