Salvador Rodríguez López

Aunque han aplaudido la medida, porque no les queda de otra, el hecho de que sea el gobierno federal quien promueva el aumento al salario mínimo les arrebata a los sindicatos la bandera que cada año esgrimían para exigir una mejoría económica de los trabajadores.
Podría ser peccata minuta el hecho de que el Poder Ejecutivo sea el que proponga, y que además logre elevar la vida de la fuerza laboral, porque al fin y al cabo de todos modos se iba a dar, sólo que habrá que ver quien lo plantea, toda vez que ante la clase obrera será gracias al Presidente que tendrán un mayor ingreso y esto, políticamente, es un filón que indudablemente se va a explotar durante el primer semestre de 2021, justamente cuando tengan lugar las elecciones federales, el cambio de 15 gubernaturas y la renovación de gran parte de las alcaldías y legislaturas locales.
Una tradición no escrita fue que las agrupaciones nacionales y estatales de trabajadores plantearan el incremento que pretendían, mismo que cada año entra en vigor el uno de enero, y luego venía el estira y afloja con el sector patronal, que por su parte buscaba que fuera el menor porcentaje posible, en tanto el gobierno se mantenía como árbitro.
Las condiciones cambiaron a partir de 2019 al proponer la autoridad la proporción que debe haber, y aunque los empresarios han mostrado su desacuerdo a final de cuentas aceptan, en tanto la representación de los asalariadas se dedican a apoyar la acción, permitiendo con ello que les quite lo poco que les quedaba de poder interno.
Ha sido un ejercicio muy astuto porque si el año pasado, en que pudieron haber propuesto otra cosa y no lo hicieron, menos lo harán ahora en que los trabajadores miran hacia el Palacio Nacional en espera de que salga la respuesta que esperan.
El secretario general de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes, José Alfredo González González, se pronunció a favor de la propuesta presidencial de incrementar en un 15% el salario para 2021, lo que significará que el mínimo sea de 141 pesos, y a partir de este horizonte será que salgan los acuerdos contractuales.
Hasta 2018 el alza salarial oscilaba entre el 3.5 y 4%, que iba en concordancia con la inflación que se esperaban que habría en el año por iniciar y más o menos en ese tenor eran los convenios de los sindicatos con los dueños de los negocios, pero ahora que será de 15% ya los puso a cavilar puesto que tendrán una erogación no calculada.
La administración federal asesta un doble bastonazo, al marginar totalmente a los sindicatos de ser los que tramiten, exijan y logren el aumento salarial, y al mismo tiempo obliga al empresariado a que acepte la propuesta, sin que se tome en cuenta que son ellos, precisamente, los patrones, quienes pagan los sueldos, al mismo tiempo se convierte en adalid de la mano de obra, sembrando en el imaginario popular que gracias al supremo gobierno tienen mejores condiciones de vida, lo que políticamente espera que se traduzca en votos. Así de simple es esto.

RECICLAN LA LEY

Como mandan los cánones, se desparraman las alabanzas por las modificaciones que aprobó el Congreso de la Unión a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, al prohibir castigos corporales y humillantes para disciplinar a los menores, sin embargo lo único que hicieron los legisladores fue agregar algunas palabras puesto que esta ordenanza ya prohibía escarmientos y no sólo eso sino que los perjudicados pueden denunciar ante las autoridades a sus padres o tutores por mal trato.
Lo que hoy se presenta como algo novedoso no es más que una ampliación de su contenido, esto es, una reiteración de lo que no debe hacerse con los hijos o quienes están a su cuidado, trátese de hermanos, tíos, primos, abuelos, padrinos, etc.
Mediante este contorsionismo los “representantes populares” atrajeron las fanfarrias, al discurrir algunos sectores que hacía falta eliminar lo que se ha calificado como “ley anti chancla”, esto es, los golpes, el coscorrón, jalón de cabellos, castigos como el impedirles que hagan uso del teléfono celular, etc., sin embargo hay quienes señalan que más que prohibir lo que hace falta es corregir, esto eso, hacerles ver que han cometido una falta y deben reconocerlo, ya que de no hacerlo se estaría cayendo en el extremo de que el niño o el adolescente no obedezca las reglas que hay en toda familia y esto los empujaría a crecer en un falso concepto de que nadie puede llamarle la atención.
Las condiciones en que se desenvuelve la vida colectiva y familiar exigen ser más vigilantes con el desempeño de los menores, teniendo en cuenta que es la etapa en que se forma el carácter y de lo que aprendan y hagan dependerá de cómo serán como adultos.
Lo más lamentable es que en muchos hogares las frustraciones del padre o de la madre, o de ambos, las descargan contra los hijos, que por cualquier motivo son objeto de maltrato, por lo que debe haber programas que ayuden a los mayores que comprendan que sus descendientes son los menos culpables de la situación.
Lo ideal sería que cada uno de los miembros de la familia entienda el rol que tiene y por lo mismo la conducta que debe asumir, lo cual no es fácil de alcanzar pero tiene que hacerse el mayor esfuerzo posible hasta lograr un resultado tangible.
Asimismo, hace falta que sociólogos, sicólogos, psiquiatras y neurólogos, entre otras ramas que estudian el potencial intelectual del alma, den a conocer sus puntos de vista y qué se puede hacer para que la comunidad en su conjunto tenga un comportamiento adecuado dentro y fuera de la vida familiar.

TRAS EL CAPITAL FORÁNEO

Las condiciones que ha impuesto la emergencia sanitaria no ha sido óbice para que Aguascalientes sea el estado que más ha captado Inversión Extranjera Directa (IED) dentro de la Alianza Centro Bajío Occidente, como resultado de la estrategia de promoción que tiene lugar.
De acuerdo a la información que aportó el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedec), Manuel Alejandro González Martínez, el tercer trimestre fue altamente positivo, por lo que espera que al cierre del año se logren mayores resultados.
Entre los meses de julio, agosto y septiembre esta entidad captó 120.6 millones de dólares (mdd) en IED y después estuvieron Querétaro con 90.7 millones mdd, Jalisco con 60.8 mdd, y Guanajuato con 52.8 mdd, mientras que San Luis Potosí registró un retroceso de 66.7 mdd.
De manera paralela, la Sedec promueve las exportaciones de las pequeñas y medianas empresas (Pymes), al citar González Martínez que está en marcha un programa de apoyo, que en la primera etapa significará una erogación de un millón de pesos destinados a 17 empresas de los sectores agroindustrial, textil y manufactura, además se ofrece asesoría y consultoría gratuita, con lo que se espera contribuir para que no sólo se consoliden sino que crezcan ya que esto será en beneficio de la economía y del empleo.

HASTA PRONTO

En la etapa que se vive no debería causar sorpresa el fallecimiento de tantos amigos y conocidos, pero la hay porque con ellos se desprende una hoja de vida, que ya vuela por el infinito. El licenciado Ramón Torres Armenta, el ex magistrado del Supremo Tribunal de Justicia, Francisco Javier Perales Durán y uno de los panistas más connotados, Enrique Franco Muñoz, se adelantaron al destino que está reservado para todos los seres humanos. Torres Armenta creó hace varios años un despacho jurídico en la avenida Madero que es hasta la fecha de los que tienen mayor prestigio, mientras que Perales Durán tenía poco tiempo de haber obtenido su jubilación en el Poder Judicial del Estado. En tanto, Enrique Franco fue Senador de la República y candidato a gobernador del estado, pero por encima de todo su mayor mérito fue haber sido uno de los constructores de lo que actualmente es el Partido Acción Nacional, del que fue presidente estatal durante varios años y pese al cargo que ocupaba no vacilaba para hacerla de maestro de ceremonias en los mítines que organizaba en la calle Juárez (entre Madero y Allende), o que perifoneaba en las colonias invitando a las reuniones. Fue, sin duda, un panista en toda la extensión de la palabra, que mantuvo su sencillez hasta el último momento.